From the Guidelines
La asociación entre el consumo de carne roja y el aumento del riesgo de cáncer colorrectal es significativa, por lo que se recomienda limitar el consumo de carne roja a no más de 3 porciones por semana. La carne roja se refiere a la carne muscular no procesada de mamíferos, como la carne de res, cerdo, cordero, incluyendo carne picada o congelada. Por otro lado, la carne procesada, como el tocino, la salchicha, los hot dogs y las carnes frías, contiene sustancias que pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal debido a la presencia de nitritos y nitratos, que pueden formar compuestos N-nitroso potencialmente cancerígenos en el cuerpo 1.
Algunos de los mecanismos biológicos subyacentes a estas asociaciones incluyen el consumo de nitratos y nitritos en carnes procesadas, con daño oxidativo al ADN debido a la formación de nitrosaminas en el intestino catalizado por el hierro hemo y la formación de aminas aromáticas heterocíclicas y hidrocarburos aromáticos policíclicos durante la cocción de carne a alta temperatura, como cocinar carne sobre llamas o a la parrilla. Se desconoce si existe un nivel seguro de consumo para cualquiera de estas clases de productos cárnicos, ya que el riesgo de cáncer de colon aumenta un 23% con cada porción adicional (casi 2 onzas) de carne procesada y un 22% por cada porción de 3 onzas de carne roja.
En ausencia de este conocimiento, mientras se reconoce que la magnitud del aumento del riesgo tiene alguna incertidumbre, la Sociedad Americana del Cáncer recomienda elegir alimentos proteicos como pescado, aves de corral y frijoles más que la carne roja (no procesada), y, para las personas que consumen productos cárnicos procesados, hacerlo con parsimonia, si es que lo hacen. Es importante tener en cuenta que la mejor evidencia disponible continúa apoyando las recomendaciones para limitar la ingesta de carnes rojas y procesadas para la prevención del cáncer 1.
Algunas formas de reducir el riesgo mientras se consume carne roja incluyen considerar métodos de cocción que produzcan menos carcinógenos (como estofar, cocinar a baja temperatura), recortar la grasa visible, marinar la carne antes de cocinarla y equilibrar la dieta con muchos alimentos ricos en fibra, que pueden ayudar a contrarrestar algunos de los efectos negativos. Sin embargo, la recomendación más clara es limitar el consumo de carne roja y procesada para reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
From the Research
Asociación entre carne roja y cáncer colorrectal
La asociación entre el consumo de carne roja y el riesgo de cáncer colorrectal ha sido objeto de estudio en varias investigaciones. A continuación, se presentan los hallazgos clave de algunos estudios relevantes:
- Un estudio publicado en el European Journal of Epidemiology en 2021 2 encontró que el consumo de carne roja se asoció con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, con un riesgo relativo (RR) de 1,10 (intervalo de confianza del 95%: 1,03-1,17).
- Otro estudio publicado en PLoS One en 2011 3 encontró que el consumo de carne roja y procesada se asoció con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, con un RR de 1,22 (intervalo de confianza del 95%: 1,11-1,34) para el consumo más alto versus el más bajo.
- Un estudio publicado en JAMA en 2005 4 encontró que el consumo de carne roja y procesada se asoció con un mayor riesgo de cáncer de colon y recto, con un RR de 1,50 (intervalo de confianza del 95%: 1,04-2,17) para el consumo más alto versus el más bajo.
Factores de riesgo específicos
Algunos estudios han examinado los factores de riesgo específicos asociados con el consumo de carne roja y el cáncer colorrectal. Por ejemplo:
- Un estudio publicado en Archives of Medical Science en 2010 5 encontró que el consumo de carne roja más frecuente que una vez al día se asoció con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, con un RR de 1,37 (intervalo de confianza del 95%: 1,09-1,71).
- Otro estudio publicado en International Journal of Cancer en 2012 6 no encontró asociación entre el consumo de carne roja y el riesgo de cáncer colorrectal, lo que sugiere que la relación entre la carne roja y el cáncer colorrectal puede ser más compleja de lo que se pensaba.
Resumen de los hallazgos
En resumen, los estudios sugieren que el consumo de carne roja se asocia con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, aunque la relación puede ser más compleja de lo que se pensaba. Es importante tener en cuenta que la evidencia es inconsistente y que más estudios son necesarios para entender mejor la asociación entre la carne roja y el cáncer colorrectal. Algunos estudios han encontrado que el consumo de carne roja procesada y la frecuencia de consumo pueden ser factores de riesgo importantes para el cáncer colorrectal 2, 3, 5.