From the Research
Para pacientes que toman dasatinib, se prefieren los anticoagulantes orales directos (DOAC) como apixaban o rivaroxaban sobre la warfarina. La warfarina debe evitarse debido a las interacciones significativas con dasatinib a través de la vía del CYP3A4, lo que puede llevar a niveles de INR impredecibles y aumentar el riesgo de sangrado o reducir la eficacia de cualquiera de los medicamentos 1. Los DOAC son particularmente ventajosos ya que tienen menos interacciones con los inhibidores de tirosina quinasa como dasatinib, efectos anticoagulantes más predecibles y no requieren monitoreo regular. Si se necesita anticoagulación para un paciente con dasatinib, el oncólogo y el hematólogo deben colaborar para seleccionar el agente más adecuado según la condición específica del paciente, incluyendo la función renal, el riesgo de sangrado y la indicación para la anticoagulación.
Algunos estudios han demostrado que los DOAC son más efectivos y seguros que la warfarina en pacientes con tromboembolismo venoso, incluso en aquellos con factores de riesgo para sangrado o recurrencias 1. Además, se ha encontrado que dasatinib puede afectar la activación de las plaquetas y aumentar el riesgo de sangrado, lo que sugiere que los anticoagulantes con menos efectos sobre las plaquetas, como los DOAC, podrían ser una mejor opción para estos pacientes 2.
En resumen, los DOAC como apixaban o rivaroxaban son la mejor opción para pacientes que toman dasatinib y requieren anticoagulación, debido a su perfil de seguridad y eficacia más favorable en comparación con la warfarina. Es importante que los profesionales de la salud consideren cuidadosamente las opciones de anticoagulación para cada paciente, teniendo en cuenta su condición específica y los posibles riesgos y beneficios de cada tratamiento.