From the Guidelines
No se deben administrar AINE en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente, a menos que sea absolutamente necesario y bajo supervisión estricta. La administración de AINE en estos pacientes puede aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares, como la trombosis, la hipertensión y la disfunción renal, lo que puede empeorar la morbidad, la mortalidad y la calidad de vida [ 1 ].
Si es necesario el manejo del dolor, la acetaminofén (hasta 3000 mg diarios en dosis divididas) es la opción preferida como primera línea de tratamiento. Para dolor más severo, se pueden considerar opioides de baja dosis y de corta duración bajo supervisión estricta. Si se deben usar AINE, deben prescribirse a la dosis efectiva más baja durante el período más corto posible, con naproxeno (220-500 mg dos veces al día) como posible opción con un perfil de seguridad cardiovascular ligeramente mejor que otros AINE [ 1 ].
Es importante tener en cuenta que los AINE pueden interferir con los efectos antiplaquetarios de la aspirina, lo que es crucial en el tratamiento después de la revascularización. Los pacientes que toman AINE después de la revascularización deben ser monitoreados para detectar signos de complicaciones cardiovasculares, retención de fluidos y disfunción renal. Se deben considerar estrategias alternativas de manejo del dolor, como la terapia física, los tratamientos locales o los enfoques no farmacológicos, siempre que sea posible [ 1 ].
En resumen, la administración de AINE en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente debe ser evitada siempre que sea posible, y si se deben usar, deben ser prescritos con precaución y bajo supervisión estricta para minimizar los riesgos y proteger la calidad de vida del paciente.
Algunas consideraciones importantes incluyen:
- La selección de la dosis y la duración del tratamiento con AINE debe ser individualizada y basada en la evaluación del riesgo y el beneficio para cada paciente.
- Los pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente deben ser monitoreados de cerca para detectar signos de complicaciones cardiovasculares y otros efectos adversos asociados con el uso de AINE.
- Se deben considerar estrategias alternativas de manejo del dolor y otros enfoques terapéuticos para minimizar la necesidad de AINE y reducir los riesgos asociados con su uso.
From the FDA Drug Label
NSAIDs are contraindicated in the setting of CABG [see Contraindications (4)] Two large, controlled clinical trials of a COX-2 selective NSAID for the treatment of pain in the first 10 to 14 days following CABG surgery found an increased incidence of myocardial infarction and stroke.
No se deben colocar AINEs en un paciente con antecedente de revascularización miocardica quirúrgica reciente, ya que existe un aumento en el riesgo de eventos trombóticos cardiovasculares, incluyendo infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Esto se debe a que los AINEs pueden aumentar el riesgo de estos eventos, especialmente en pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente o factores de riesgo para enfermedad cardiovascular 2.
Es importante tener en cuenta que:
- Los AINEs deben ser utilizados con precaución en pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular.
- El uso de AINEs después de una cirugía de CABG puede aumentar el riesgo de eventos trombóticos cardiovasculares.
- Es fundamental evaluar los beneficios y riesgos del uso de AINEs en cada paciente y considerar alternativas terapéuticas si es necesario.
From the Research
Riesgos asociados con el uso de AINEs en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente
- El uso de AINEs en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente puede aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares y sangrado 3, 4, 5, 6, 7.
- Un estudio publicado en JAMA en 2015 encontró que el uso de AINEs en pacientes con antecedentes de infarto de miocardio aumentaba el riesgo de sangrado y eventos cardiovasculares 3.
- Otro estudio publicado en Current Cardiology Reports en 2017 encontró que los AINEs no aspirínicos pueden conferir un mayor riesgo de resultados cardiovasculares adversos y complicaciones de sangrado, independientemente de la selectividad de COX y la duración del uso 4.
- Un estudio publicado en Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes en 2009 encontró que el uso de AINEs en pacientes con antecedentes de enfermedad coronaria grave aumentaba el riesgo de eventos cardiovasculares y sangrado 5.
- Un estudio publicado en Heart en 2007 encontró que el uso de inhibidores selectivos de COX-2 en pacientes con antecedentes de infarto de miocardio aumentaba el riesgo de infarto de miocardio agudo 6.
- Un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology en 2020 encontró que el uso concomitante de AINEs en pacientes con infarto de miocardio aumentaba significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares y sangrado, y que el riesgo era menor con el uso de celecoxib y meloxicam 7.
Consideraciones para el uso de AINEs en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente
- Es importante tener en cuenta que el uso de AINEs en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente debe ser evaluado cuidadosamente, considerando los beneficios y riesgos potenciales 3, 4, 5, 6, 7.
- Los pacientes con antecedentes de enfermedad coronaria grave deben ser monitoreados de cerca para detectar cualquier signo de sangrado o eventos cardiovasculares adversos 5.
- Es importante considerar el uso de alternativas a los AINEs, como los analgésicos no opioides, en pacientes con antecedentes de revascularización miocárdica quirúrgica reciente 7.