From the Research
El manejo de un infarto de miocardio subagudo causado por la arteria circunfleja requiere una intervención coronaria urgente y una terapia médica integral. El paciente debe someterse a una angiografía coronaria urgente con intervención coronaria percutánea (PCI) para restaurar el flujo sanguíneo al miocardio afectado. La terapia antiplaquetaria dual (DAPT) debe iniciarse de inmediato, consistiendo en aspirina 325mg en dosis de carga seguida de 81mg diarios de forma indefinida, más un inhibidor de P2Y12 como ticagrelor 180mg en dosis de carga seguida de 90mg dos veces al día o clopidogrel 600mg en dosis de carga seguida de 75mg diarios durante al menos 12 meses 1. Medicamentos adicionales incluyen terapia con estatinas de alta intensidad (atorvastatina 40-80mg o rosuvastatina 20-40mg diarios), beta-bloqueantes (metoprolol 25-100mg dos veces al día) y inhibidores de ACE o ARBs (lisinopril 5-40mg diarios o valsartan 40-160mg diarios) si hay disfunción ventricular izquierda, hipertensión o diabetes. La anticoagulación durante la PCI generalmente implica heparina no fraccionada o bivalirudina. Después de la fase aguda, se debe iniciar la rehabilitación cardíaca y abordar la modificación de factores de riesgo, incluyendo el cese del tabaquismo, el manejo de la diabetes y el control de la presión arterial. Este enfoque integral es esencial porque la arteria circunfleja suministra las paredes lateral y posterior del ventrículo izquierdo, y la oclusión puede provocar un daño miocárdico significativo que afecta la función ventricular izquierda y potencialmente causa regurgitación mitral debido a la participación del músculo papilar. Es importante tener en cuenta que la presentación clínica de la oclusión de la arteria circunfleja puede variar, y en algunos casos, puede no presentar elevación del segmento ST en el electrocardiograma 1. En estos casos, es fundamental realizar una angiografía coronaria para determinar la ubicación y la gravedad de la lesión. La PCI es un procedimiento efectivo para restaurar el flujo sanguíneo en la arteria circunfleja, y se debe realizar con precaución en pacientes con anomalías coronarias, como la origen de la arteria coronaria izquierda desde la arteria coronaria derecha 2. En resumen, el manejo de un infarto de miocardio subagudo causado por la arteria circunfleja requiere una intervención coronaria urgente y una terapia médica integral para restaurar el flujo sanguíneo y prevenir complicaciones.