From the Guidelines
La resolución de la cetoacidosis diabética (DKA) se considera cuando se cumplen criterios específicos, que incluyen una glucosa en sangre de 200 mg/dl, bicarbonato sérico de 18 mEq/l y un pH venoso de 7.3. Según las guías británicas, americanas y mexicanas de práctica, estos criterios son fundamentales para determinar la resolución de la DKA 1. Es importante destacar que la medición de la cetona beta-hidroxibutírica (-OHB) en sangre es el método preferido para monitorear la DKA, ya que la nitroprussida solo mide el ácido acetoacético y el acetona, pero no la -OHB, que es el ácido más fuerte y prevalente en la DKA 1.
Algunos puntos clave para la resolución de la DKA incluyen:
- La administración de insulina regular subcutánea o intramuscular cada hora es tan efectiva como la administración intravenosa para disminuir la glucosa y los cuerpos cetónicos en pacientes con DKA leve 1.
- Los criterios para la resolución de la DKA incluyen una glucosa de 200 mg/dl, bicarbonato sérico de 18 mEq/l y un pH venoso de 7.3 1.
- Una vez que se resuelve la DKA, si el paciente está en ayunas, se debe continuar con la insulina intravenosa y la rehidratación, y se puede agregar insulina regular subcutánea según sea necesario cada 4 horas 1.
- Cuando el paciente pueda comer, se debe iniciar un régimen de múltiples dosis que utilice una combinación de insulina de acción rápida o corta y de acción intermedia o larga, según sea necesario para controlar la glucosa plasmática 1.
En resumen, la resolución de la DKA requiere una atención cuidadosa a los criterios de glucosa, bicarbonato y pH, así como una transición adecuada a la insulina subcutánea y un régimen de rehidratación y suplementación de electrolitos. Es fundamental seguir las guías de práctica actuales y considerar las necesidades individuales de cada paciente para garantizar una resolución segura y efectiva de la DKA.
From the Research
Criterios de resolución de cetoacidosis diabética
Los criterios para resolver la cetoacidosis diabética (DKA) según las guías británicas y americanas, así como las guías de práctica mexicanas, se basan en la normalización de los niveles de glucosa en sangre, la corrección de la acidosis metabólica y la resolución de la cetosis. A continuación, se presentan algunos de los criterios clave:
- Normalización de los niveles de glucosa en sangre: se considera que la DKA está resuelta cuando los niveles de glucosa en sangre son inferiores a 250 mg/dL 2, 3.
- Corrección de la acidosis metabólica: se considera que la acidosis metabólica está corregida cuando el pH sanguíneo es superior a 7,3 y los niveles de bicarbonato son superiores a 18 mEq/L 2, 3.
- Resolución de la cetosis: se considera que la cetosis está resuelta cuando los niveles de cetonas en sangre o orina son negativos o muy bajos 2, 3.
- Estabilidad clínica: se considera que la DKA está resuelta cuando el paciente está clínicamente estable, sin síntomas de DKA, como poliuria, polidipsia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fatiga, disnea, etc. 2, 3.
Tratamiento y seguimiento
El tratamiento de la DKA implica la administración de insulina y fluidos intravenosos, así como la corrección de los electrolitos y la monitorización de los niveles de glucosa y cetonas en sangre 2, 4, 3. Es importante realizar un seguimiento cercano del paciente para ajustar el tratamiento y identificar cualquier complicación potencial 2, 3.
Guías de práctica
Las guías de práctica para el manejo de la DKA varían ligeramente según la organización o el país, pero en general, se basan en los mismos principios de normalización de los niveles de glucosa en sangre, corrección de la acidosis metabólica y resolución de la cetosis 2, 3. Es importante consultar las guías de práctica específicas para cada país o región para obtener información más detallada sobre el manejo de la DKA.