From the Guidelines
Es fundamental abordar el problema de las uñas dañadas y las cutículas afectadas por el hábito de comerse las uñas, ya que esto puede tener un impacto significativo en la calidad de vida, incluyendo dolor, dificultad para caminar y problemas de autoestima. Según 1, las enfermedades de las uñas, como la onicomicosis, pueden tener consecuencias graves si no se tratan, incluyendo la propagación de infecciones y el desarrollo de condiciones como úlceras, osteomielitis, celulitis y gangrena en pacientes diabéticos.
Algunos tratamientos que se pueden recomendar para las uñas dañadas y las cutículas incluyen:
- Aplicar aceites hidratantes para cutículas que contengan jojoba o vitamina E diariamente para ayudar a reparar y proteger las cutículas y las uñas.
- Utilizar fortalecedores de uñas que contengan queratina o biotina para ayudar a fortalecer la estructura de las uñas.
- Utilizar esmaltes de uñas con sabor amargo, como Mavala Stop o Control-It, para disuadir el hábito de comerse las uñas a través de la asociación de un sabor desagradable.
- Mantener las uñas cortas y limpias para prevenir infecciones en las áreas dañadas.
- Utilizar medidas protectoras, como vendas adhesivas sobre las uñas dañadas o guantes durante períodos de alto riesgo.
Es importante abordar el componente conductual subyacente del hábito de comerse las uñas, y se pueden recomendar terapias de reversión de hábitos, donde los pacientes identifiquen los desencadenantes y practiquen respuestas alternativas. También se pueden considerar suplementos de N-acetilcisteína (NAC) a dosis de 1200-2400mg diarios para ayudar a reducir los impulsos de comerse las uñas. La mayoría de los pacientes pueden ver una mejora en un plazo de 3-4 semanas de tratamiento consistente, aunque el crecimiento completo de las uñas puede tomar de 3 a 6 meses.
From the Research
Tratamientos para uñas dañadas por onicofagia
Existen varios tratamientos que pueden ayudar a mejorar la salud de las uñas y las cutículas dañadas por la onicofagia. A continuación, se presentan algunas opciones:
- Cuidado de las uñas y cutículas: Es importante mantener las uñas y cutículas limpias y secas para prevenir infecciones 2.
- Técnicas de modificación del comportamiento: Se pueden utilizar técnicas como la auto-observación y el registro de los episodios de onicofagia para identificar los desencadenantes y desarrollar estrategias para evitarlos 3.
- Refuerzo positivo: El refuerzo positivo, como la recompensa por no morder las uñas, puede ser una herramienta efectiva para cambiar el comportamiento 3.
- Aplicaciones intraorales: Se han desarrollado aplicaciones intraorales para ayudar a prevenir la onicofagia, como la aplicación de un dispositivo que impide el acceso a las uñas 4.
- Tratamiento multidisciplinario: La onicofagia puede requerir un enfoque multidisciplinario, involucrando a dermatólogos, internistas, pediatras, psiquiatras y dentistas 5.
Complicaciones y prevención
Es importante tener en cuenta que la onicofagia puede llevar a complicaciones como infecciones y daños a las uñas y cutículas. Para prevenir estas complicaciones, es fundamental:
- Mantener buenas prácticas de higiene: Lavarse las manos regularmente y mantener las uñas y cutículas limpias y secas 2.
- Evitar el estrés y la ansiedad: El estrés y la ansiedad pueden desencadenar la onicofagia, por lo que es importante encontrar formas de manejar estos sentimientos de manera saludable 4.
- Buscar ayuda profesional: Si la onicofagia es un problema persistente, es importante buscar ayuda profesional para desarrollar un plan de tratamiento efectivo 5.