From the Research
Dipirona (metamizole) debe evitarse en casos de sangrado gastrointestinal. Esta medicación, aunque efectiva para el dolor y la fiebre, no tiene el mismo nivel de seguridad que otros analgésicos cuando hay sangrado gastrointestinal. Aunque la dipirona tiene menos irritación gástrica directa en comparación con los AINE tradicionales, todavía posee algunos efectos antiplaquetarios que podrían empeorar el sangrado. En casos de sangrado gastrointestinal, el paracetamol (acetaminofén) es generalmente la opción analgésica preferida, típicamente dosificado a 500-1000mg cada 6 horas (no excediendo 4000mg diarios). Para dolor más severo que requiere medicación más fuerte, los opioides bajo supervisión médica pueden ser considerados ya que no afectan la función plaquetaria o la mucosa gástrica. La preocupación con la dipirona en el sangrado gastrointestinal se debe a sus efectos antiplaquetarios leves que, aunque menos pronunciados que con la aspirina u otros AINE, aún podrían interferir con la formación de coágulos y potencialmente exacerbar el sangrado en curso. Además, cualquier paciente con sangrado gastrointestinal debe buscar atención médica inmediata en lugar de intentar manejar los síntomas con medicamentos de venta libre 1, 2.
Algunos estudios han evaluado los efectos de la dipirona en la mucosa gástrica y duodenal, encontrando que, aunque a dosis más altas puede causar daño, a dosis más bajas su efecto es comparable al del paracetamol y el placebo 3. Sin embargo, en el contexto de sangrado gastrointestinal, la prioridad es minimizar cualquier riesgo de empeorar el sangrado, por lo que se recomienda evitar la dipirona. La evidencia más reciente y de alta calidad sobre el manejo de sangrado gastrointestinal no aborda específicamente la dipirona, pero enfatiza la importancia de manejar los medicamentos que pueden aumentar el riesgo de sangrado, como los antiplaquetarios y anticoagulantes 4.
En resumen, aunque la dipirona puede ser una opción para el manejo del dolor y la fiebre en algunas situaciones, en casos de sangrado gastrointestinal, es preferible evitar su uso debido a su potencial para empeorar el sangrado, y optar por analgésicos como el paracetamol o, bajo supervisión médica, opioides.