From the Guidelines
El síndrome de realimentación es una condición potencialmente mortal que ocurre cuando la nutrición se reintroduce demasiado rápido en individuos desnutridos, por lo que es fundamental identificar a los pacientes de alto riesgo y tomar medidas preventivas. Los factores de riesgo para el síndrome de realimentación incluyen desnutrición crónica, anorexia nervosa, ayuno prolongado (>7-10 días), alcoholismo, diabetes no controlada, uso crónico de diuréticos, pacientes postoperatorios, pacientes ancianos con mala ingesta y pérdida de peso significativa (>10% en 2-3 meses) 1. Los pacientes con niveles bajos de fosfato, potasio o magnesio en su estado basal están en particular riesgo. El diagnóstico del síndrome de realimentación se basa en hallazgos clínicos y anormales de laboratorio que se desarrollan después de que comienza la rehabilitación nutricional. El hallazgo de laboratorio más característico es la hipofosfatemia, a menudo acompañada de hipocaliemia, hipomagnesemia y retención de fluidos. Las manifestaciones clínicas pueden incluir arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria, convulsiones, confusión, debilidad muscular y rabdomiolisis. No hay una sola prueba diagnóstica para el síndrome de realimentación; en su lugar, el diagnóstico depende de reconocer la constelación de síntomas y anormales de electrolitos en pacientes de riesgo que han iniciado recientemente el soporte nutricional. La prevención es crucial y consiste en identificar a los pacientes de alto riesgo, iniciar la nutrición alrededor del 25% de los requisitos calóricos, aumentar gradualmente durante 3-5 días y monitorear estrechamente los electrolitos (especialmente fosfato, potasio y magnesio) durante la primera semana de realimentación 1. Las anormalidades electrolíticas deben corregirse antes y durante la rehabilitación nutricional. Algunos de los criterios diagnósticos para el síndrome de realimentación incluyen:
- Desequilibrio de fluidos
- Alteración de la homeostasis de la glucosa
- Hiperlactatemia que sugiere deficiencia de vitamina B1
- Hipofosfatemia, hipomagnesemia y hipocaliemia 1. Es importante tener en cuenta que la monitorización y la corrección de los electrolitos son fundamentales en la prevención y el tratamiento del síndrome de realimentación.
From the Research
Factores de Riesgo
- Los pacientes desnutridos y aquellos que son alimentados abruptamente después de un período de ayuno o desnutrición son más propensos a desarrollar el síndrome de realimentación 2, 3, 4, 5
- La incidencia del síndrome de realimentación puede ser hasta del 7.4% en pacientes pediátricos que reciben soporte nutricional en unidades de cuidados intensivos 2
- Los pacientes con un índice de masa corporal (IMC) muy bajo, como el caso de un paciente de 53 años con un IMC de 10, están en alto riesgo de desarrollar el síndrome de realimentación 6
Diagnóstico
- El síndrome de realimentación se caracteriza por desequilibrios electrolíticos, como hipofosfatemia, hipokalemia, hipomagnesemia y deficiencia de tiamina 2, 3, 4, 5
- Los síntomas pueden incluir debilidad, convulsiones, insuficiencia cardíaca y otros trastornos metabólicos 2, 3, 4, 5
- La monitorización cuidadosa de los niveles de electrolitos y la administración de suplementos dietéticos como la tiamina pueden ser necesarios para prevenir y tratar el síndrome de realimentación 2, 4, 5
Prevención y Tratamiento
- La prevención del síndrome de realimentación es crucial y puede lograrse mediante una alimentación gradual y progresiva, comenzando con pequeñas cantidades de líquidos de baja caloría y aumentando gradualmente el contenido calórico y la cantidad de alimentos durante varios días 2, 4, 5
- La monitorización estrecha de los niveles de electrolitos y la administración de suplementos dietéticos como la tiamina pueden ser necesarios para prevenir y tratar el síndrome de realimentación 2, 4, 5