Tratamiento del Shock vs Paro Cardiorrespiratorio en Urgencias
El tratamiento del paciente en shock difiere significativamente del paciente en paro cardiorrespiratorio, siendo el shock un estado de hipoperfusión tisular que requiere intervenciones para restaurar la circulación, mientras que el paro cardiorrespiratorio representa un cese completo de la actividad cardíaca que requiere reanimación cardiopulmonar inmediata.
Diferencias Fundamentales
Paciente en Shock
El shock se caracteriza por hipoperfusión tisular con signos vitales presentes pero alterados:
Evaluación inicial:
- Signos vitales presentes pero alterados (hipotensión, taquicardia)
- Alteración del estado mental
- Signos de hipoperfusión tisular (piel fría, oliguria)
Intervenciones prioritarias:
- Identificación y tratamiento de la causa subyacente
- Restauración del volumen intravascular (cristaloides/coloides)
- Soporte farmacológico con vasopresores/inotrópicos
- Monitorización hemodinámica continua
En shock cardiogénico:
- Considerar soporte circulatorio mecánico según la clasificación de severidad 1
- Evaluación para revascularización coronaria urgente si hay sospecha de infarto
Paciente en Paro Cardiorrespiratorio
El paro cardiorrespiratorio representa un cese completo de la actividad cardíaca:
Evaluación inicial:
- Ausencia de pulso
- Ausencia de respiración o respiración agónica
- Inconsciencia
Intervenciones prioritarias:
- Compresiones torácicas inmediatas de alta calidad (100-120/min)
- Relación compresión-ventilación 30:2 1
- Desfibrilación temprana si ritmo desfibrilable (FV/TV sin pulso)
- Manejo avanzado de vía aérea
- Administración de medicamentos según algoritmo (epinefrina, amiodarona/lidocaína)
Algoritmos de Tratamiento
Algoritmo para Shock
Reconocimiento temprano:
- Evaluación rápida de signos vitales y perfusión tisular
- Identificación del tipo de shock (cardiogénico, hipovolémico, distributivo, obstructivo)
Intervenciones iniciales:
- Asegurar vía aérea y oxigenación
- Acceso vascular (preferentemente dos vías periféricas gruesas o vía intraósea)
- Monitorización continua (ECG, presión arterial, saturación)
- Laboratorios urgentes (lactato, gases arteriales, hemograma)
Tratamiento específico según tipo de shock:
- Shock cardiogénico: Inotrópicos, vasodilatadores, soporte mecánico circulatorio 1
- Shock hipovolémico: Reposición agresiva de volumen, control de hemorragia
- Shock distributivo: Vasopresores, antibióticos si sepsis
- Shock obstructivo: Tratamiento de la causa (pericardiocentesis, trombolíticos)
Algoritmo para Paro Cardiorrespiratorio
Reconocimiento inmediato:
- Verificar ausencia de respuesta, respiración y pulso
Activación del sistema de emergencia y RCP:
- Iniciar compresiones torácicas inmediatas
- Relación compresión-ventilación 30:2 1
- Minimizar interrupciones en compresiones
Desfibrilación temprana:
- Aplicar desfibrilador/DEA lo antes posible
- Ritmos desfibrilables (FV/TV sin pulso): shock inmediato
- Ritmos no desfibrilables (asistolia/AESP): continuar RCP
Soporte vital avanzado:
- Manejo avanzado de vía aérea
- Acceso vascular (IV/IO)
- Administración de medicamentos:
- Epinefrina cada 3-5 minutos
- Amiodarona o lidocaína para FV/TV refractaria 1
- Identificación y tratamiento de causas reversibles
Consideraciones Especiales
Transición de Shock a Paro
- El shock no tratado puede progresar a paro cardiorrespiratorio
- La identificación temprana del shock y su tratamiento agresivo pueden prevenir el paro
Post-Reanimación
- Los pacientes con retorno a circulación espontánea (ROSC) después de un paro requieren:
Puntos Clave
- El shock es un estado de hipoperfusión con signos vitales presentes pero alterados que requiere tratamiento dirigido a la causa y soporte hemodinámico.
- El paro cardiorrespiratorio es un cese completo de la actividad cardíaca que requiere RCP inmediata, desfibrilación si está indicada y soporte vital avanzado.
- La identificación temprana y el tratamiento adecuado del shock pueden prevenir su progresión a paro cardiorrespiratorio.
- El manejo post-reanimación incluye consideraciones específicas para prevenir la recurrencia y optimizar la recuperación neurológica.
La diferencia fundamental radica en que el shock es un estado crítico pero con circulación presente, mientras que el paro representa un cese completo de la circulación que requiere medidas inmediatas de reanimación.