La creatina no daña el riñón en personas sanas
La suplementación con creatina no causa daño renal en personas con función renal normal, pero debe evitarse en personas con enfermedad renal preexistente o factores de riesgo para disfunción renal.
Evidencia sobre la seguridad de la creatina
La evidencia científica actual muestra que:
Los estudios clínicos controlados no han demostrado efectos adversos significativos de la suplementación con creatina sobre la función renal en personas sanas 1.
La suplementación con creatina a corto y largo plazo (desde 5 días hasta 5 años) con diferentes dosis (desde 5 g/día hasta 30 g/día) no ha mostrado efectos negativos significativos sobre diferentes índices de función renal, como la tasa de filtración glomerular, al menos en atletas y culturistas sanos sin enfermedades renales subyacentes 2.
Un estudio prospectivo en un hombre joven con un solo riñón y tasa de filtración glomerular ligeramente disminuida mostró que la suplementación con creatina a corto plazo (35 días) no afectó su función renal medida por aclaramiento de 51Cr-EDTA 3.
Efectos sobre los marcadores renales
Es importante entender que la creatina puede afectar algunos marcadores de laboratorio sin que esto indique daño renal:
La suplementación con creatina puede aumentar transitoriamente los niveles séricos de creatinina, lo que puede simular una enfermedad renal 4.
Este aumento en la creatinina sérica ocurre porque la creatina se convierte espontáneamente en creatinina, no porque exista daño renal 1.
En un estudio controlado, aunque se observó un cambio en los niveles de creatinina sérica (de 1,03 mg/dL antes de la suplementación con creatina a 1,27 mg/dL después), no hubo diferencia en la medición del aclaramiento de 51Cr-EDTA (81,6 frente a 82,0 mL/min/1,73 m²) 5.
Precauciones y contraindicaciones
A pesar de su seguridad general, existen algunas precauciones importantes:
No se recomienda el uso de suplementos de creatina en personas con enfermedad renal preexistente o en aquellas que utilizan medicamentos potencialmente nefrotóxicos 4.
Se debe tener precaución en personas con factores de riesgo para disfunción renal como diabetes, hipertensión o tasa de filtración glomerular reducida 6.
La suplementación con dosis altas (>3-5 g/día) debe evitarse en individuos con enfermedad renal preexistente o con riesgo potencial de disfunción renal 6.
Consideraciones prácticas
Para quienes estén considerando la suplementación con creatina:
Si bien algunos expertos sugieren una evaluación previa de la función renal por razones de seguridad, esto no parece ser necesario en sujetos sanos normales 6.
Es importante entender que si se realizan análisis de sangre durante la suplementación con creatina, los niveles de creatinina pueden estar elevados sin que esto indique necesariamente un problema renal.
Si la suplementación con creatina se asocia con una dieta alta en proteínas, el aumento resultante en el nitrógeno ureico en sangre puede aumentar la confusión sobre la función renal 4.
En conclusión, la evidencia científica actual indica que la creatina es segura para el consumo humano en personas con función renal normal, pero debe evitarse en personas con enfermedad renal o factores de riesgo significativos para disfunción renal.