Riesgo de déficit de alfa-1 antitripsina en hijos de padre sintomático
El riesgo de que un hijo tenga deficiencia de alfa-1 antitripsina cuando el padre es sintomático depende del genotipo del padre y de la madre, siendo de un 100% si el padre es homocigoto PI*ZZ y la madre es portadora heterocigota del alelo Z, y de un 50% si la madre tiene genotipo normal (MM). 1
Patrones de herencia y riesgo genético
La deficiencia de alfa-1 antitripsina (DAAT) se hereda como un trastorno autosómico codominante. Esto significa que:
Si el padre sintomático es homocigoto PI*ZZ:
- Si la madre es portadora heterocigota (PIMZ): Todos los hijos serán o portadores (PIMZ) o afectados (PI*ZZ)
- Si la madre tiene genotipo normal (PIMM): Todos los hijos serán portadores heterocigotos (PIMZ)
- Si la madre también es PIZZ: Todos los hijos serán PIZZ (100% afectados)
Si el padre sintomático es heterocigoto (PI*MZ):
- Si la madre es portadora heterocigota (PIMZ): 25% de probabilidad de PIZZ, 50% de PIMZ, 25% de PIMM
- Si la madre tiene genotipo normal (PIMM): 50% de probabilidad de ser portadores (PIMZ), 50% normal (PI*MM)
Implicaciones clínicas según el genotipo
Para individuos PI*ZZ (deficiencia severa):
- Niveles séricos de AAT muy reducidos (aproximadamente 3-7 μM, cuando lo normal es 20-53 μM) 2
- Mayor riesgo de enfermedad pulmonar (enfisema precoz) y hepática
- El umbral protector es de 11 μM, por debajo del cual aumenta el riesgo de enfisema 2
Para individuos PI*MZ (portadores heterocigotos):
- Niveles séricos de AAT moderadamente reducidos (aproximadamente 52 mg/dL menos que los individuos normales) 1
- Riesgo ligeramente aumentado de enfermedad pulmonar, especialmente en fumadores
- Menor riesgo de enfermedad hepática comparado con PI*ZZ
Manifestaciones clínicas en niños con deficiencia de alfa-1 antitripsina
Las manifestaciones clínicas en niños con deficiencia de alfa-1 antitripsina (PI*ZZ) pueden variar ampliamente:
- 11% de los niños PI*ZZ presentan colestasis neonatal 1
- 6% presentan otros síntomas clínicos de enfermedad hepática sin ictericia 1
- La mayoría (83%) permanecen clínicamente sanos durante la infancia 1
Los signos que sugieren deficiencia de alfa-1 antitripsina en niños incluyen:
- Niveles elevados de transaminasas y/o bilirrubina en lactantes
- Síndrome de hepatitis neonatal
- Hepatomegalia y/o hepatoesplenomegalia
- Retraso en el crecimiento
- Coagulopatía por deficiencia de vitamina K
- Síntomas de enfermedad hepática crónica 1
Diagnóstico
El diagnóstico de deficiencia de alfa-1 antitripsina puede establecerse mediante:
- Medición de la concentración sérica de alfa-1 antitripsina
- Análisis genético para detectar las mutaciones más comunes (S y Z)
- Fenotipado mediante enfoque isoeléctrico 1, 3
Recomendaciones para el seguimiento
- Realizar pruebas genéticas a los familiares de primer grado de individuos con deficiencia de alfa-1 antitripsina diagnosticada 1
- Proporcionar asesoramiento genético adecuado a las familias afectadas
- En niños con deficiencia de alfa-1 antitripsina, monitorizar la función hepática periódicamente
- Evitar la exposición al humo del tabaco y otros irritantes respiratorios en individuos con deficiencia de alfa-1 antitripsina 2, 3
Consideraciones especiales
- La expresión clínica de la deficiencia de alfa-1 antitripsina es muy variable, incluso entre hermanos con el mismo genotipo
- Factores ambientales como el tabaquismo aumentan significativamente el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar en individuos con deficiencia de alfa-1 antitripsina
- No existe actualmente un método de diagnóstico prenatal de rutina para esta condición, aunque técnicamente es posible mediante amniocentesis o muestra de vellosidades coriónicas 1