Diagnóstico Diferencial La paciente de 49 años presenta resequedad vaginal y dolor vaginal a la penetración, con última menstruación hace 6 meses y hallazgos de introito estrecho y mucosa vaginal lisa. A continuación, se presenta el diagnóstico diferencial organizado en categorías:
- Diagnóstico más probable
- Menopausia: La edad de la paciente y la presentación de síntomas como resequedad vaginal y dolor a la penetración, junto con la última menstruación hace 6 meses, sugieren que la menopausia es la causa más probable de su sintomatología. La disminución de los niveles de estrógeno durante la menopausia puede causar atrofia vaginal, lo que se traduce en resequedad, dolor y disminución de la elasticidad vaginal.
- Otros diagnósticos probables
- Atrofia vaginal: Aunque está estrechamente relacionada con la menopausia, la atrofia vaginal puede ser considerada como una entidad diagnóstica separada. La falta de estrógeno conduce a la delgadez y sequedad de la mucosa vaginal, lo que causa los síntomas descritos.
- Dispareunia: El dolor durante la relación sexual puede tener varias causas, incluyendo factores psicológicos, problemas de lubricación y condiciones médicas como la endometriosis o la vaginosis bacteriana, aunque estos últimos parecen menos probables dada la información proporcionada.
- No debes perder de vista (diagnósticos potencialmente mortales si se pasan por alto)
- Cáncer de cuello uterino o vagina: Aunque es menos probable, el dolor vaginal y la resequedad pueden ser síntomas de cáncer ginecológico. Es crucial no pasar por alto esta posibilidad, especialmente si hay factores de riesgo asociados o si los síntomas persisten o empeoran a pesar del tratamiento para la menopausia o atrofia vaginal.
- Diagnósticos raros
- Síndrome de Sjögren: Esta enfermedad autoinmune puede causar sequedad en various partes del cuerpo, incluyendo la vagina, aunque es menos común que la menopausia o atrofia vaginal como causa de los síntomas descritos.
- Vaginismo: Un trastorno que causa la contracción involuntaria de los músculos vaginales, lo que puede impedir la penetración y causar dolor. Aunque puede ser una causa de dispareunia, parece menos probable dada la combinación de síntomas y hallazgos físicos presentados por la paciente.