Recuperación de la síntesis hepática después del trasplante hepático
La recuperación completa de la síntesis hepática después de un trasplante hepático tarda aproximadamente 6-12 meses, aunque las funciones básicas se normalizan en los primeros 10 días postrasplante. 1
Fases de recuperación de la función hepática
Fase inmediata (primeros 10 días)
- La recuperación de las pruebas bioquímicas hepáticas básicas (transaminasas, INR y bilirrubina) se normaliza en aproximadamente 10 días 1
- El hígado trasplantado alcanza rápidamente un volumen funcional suficiente para mantener las funciones vitales, aunque este volumen corresponde solo al 74% del volumen inicial 2
- El hipermetabolismo postoperatorio alcanza su punto máximo alrededor del día 10, llegando al 124% de la tasa metabólica basal predicha 1
Fase intermedia (1-3 meses)
- La colinesterasa y la albúmina requieren aproximadamente 90 días para recuperarse completamente 2
- La capacidad de eliminación de galactosa (una medida directa de la función citosólica hepática) muestra una recuperación más gradual que el volumen hepático y las pruebas bioquímicas 2
- Aproximadamente el 90% de la regeneración volumétrica y funcional ocurre dentro de los primeros 6 meses después del trasplante 3
Fase tardía (6-12 meses)
- A los 6-12 meses después del trasplante, ya no hay diferencia entre la tasa metabólica basal medida y la predicha 1
- Sin embargo, es importante destacar que el estado de nitrógeno corporal total muestra una recuperación incompleta prolongada 1
- Plank y colaboradores reportaron una pérdida de 1,0 kg de proteína corporal total (equivalente a 5,0 kg de músculo esquelético) inmediatamente después de la cirugía, y esta pérdida no se recuperó completamente incluso 12 meses después 1
Factores que afectan la recuperación de la síntesis hepática
- Función respiratoria muscular: No regresa a la normalidad hasta después de un año del trasplante 1
- Metabolismo de la glucosa: La captación de glucosa y la eliminación no oxidativa de glucosa por el músculo esquelético no se normalizan hasta 12 meses o más después del trasplante 1
- Masa celular corporal: Estudios utilizando conteo de potasio corporal total con seguimiento durante 24 meses después del trasplante mostraron una pérdida postoperatoria inicial pero ninguna ganancia posterior en la masa celular corporal 1
Complicaciones que pueden afectar la recuperación
- Complicaciones vasculares: Ocurren en hasta el 10% de los receptores de trasplante hepático, generalmente dentro del primer mes, y pueden afectar significativamente la recuperación de la función hepática 1
- Complicaciones biliares: Representan algunos de los problemas más frecuentes (10-25% de incidencia) y pueden retrasar la recuperación funcional 1
- Rechazo agudo: Puede ocurrir en hasta el 10% de los receptores de trasplante hepático, más comúnmente dentro de los primeros 3 meses 1
Consideraciones nutricionales y metabólicas
- Después del trasplante, muchos pacientes desarrollan obesidad sarcopénica y síndrome metabólico, lo que puede afectar la recuperación funcional 1
- Los análisis de composición corporal a los 50 y 93 meses después del trasplante muestran que, a pesar de una buena función del injerto, hay un aumento desproporcionado de la masa grasa y persistencia de sarcopenia 1
- La rehabilitación nutricional debe apuntar a una recuperación más temprana y rápida de la proteína corporal total y la función muscular 1
Recomendaciones para optimizar la recuperación
- Los pacientes con trasplante hepático tienen requisitos energéticos similares a la mayoría de los pacientes sometidos a cirugía abdominal mayor 1
- En general, un suministro de energía no proteica de 1,3 x REE (tasa de gasto energético en reposo) es suficiente 1
- Los receptores de trasplante que participan en un protocolo estructurado de ejercicio y nutrición tienen una ganancia significativamente mejor en VO2max y calidad de vida 1
Es fundamental entender que el trasplante de órganos por sí solo no normaliza la disfunción metabólica en estos pacientes, y se requiere un seguimiento y manejo adecuados para optimizar la recuperación de la síntesis hepática.