Administración de Calcio en Transfusiones Sanguíneas
Se recomienda monitorizar los niveles de calcio ionizado durante las transfusiones masivas de sangre y mantener niveles de calcio ionizado >0.9 mmol/L, administrando calcio cuando los niveles sean bajos o existan cambios electrocardiográficos sugestivos de hipocalcemia. 1
Mecanismos de Hipocalcemia en Transfusiones
La hipocalcemia durante las transfusiones sanguíneas ocurre principalmente por dos mecanismos:
- Quelación por citrato (anticoagulante presente en los hemoderivados)
- Mayor incidencia con plasma fresco congelado (PFC) y plaquetas, que contienen concentraciones más altas de citrato que los glóbulos rojos 1
El metabolismo del citrato se altera en estados de:
- Hipoperfusión
- Hipotermia
- Insuficiencia hepática 1
Importancia del Calcio Ionizado
El calcio ionizado es esencial para:
- Polimerización y estabilización de la fibrina
- Función plaquetaria adecuada
- Contractilidad cardíaca y resistencia vascular sistémica 1
Niveles bajos de calcio ionizado (<0.9 mmol/L) están asociados con:
Protocolo de Administración de Calcio
Monitorización
- Durante infusiones intermitentes: medir calcio sérico cada 4-6 horas
- Durante infusión continua: medir calcio sérico cada 1-4 horas 1, 3
Niveles objetivo
- Mantener calcio ionizado >0.9 mmol/L
- Niveles <0.8 mmol/L se asocian con arritmias cardíacas 2
Administración
- Agente preferido: Cloruro de calcio (10 mL de solución al 10% contiene 270 mg de calcio elemental)
- Alternativa: Gluconato de calcio (10 mL de solución al 10% contiene 90 mg de calcio elemental) 2, 1
Vía de administración
- Administrar por vía intravenosa (bolo o infusión continua) a través de una línea intravenosa segura 3
- Para administración en bolo: diluir en dextrosa al 5% o solución salina normal a una concentración de 10-50 mg/mL
- No exceder una velocidad de infusión de 200 mg/minuto en adultos o 100 mg/minuto en pacientes pediátricos 3
Consideraciones Especiales
Pacientes con disfunción hepática
- El cloruro de calcio es preferible al gluconato de calcio en pacientes con función hepática anormal, ya que el metabolismo alterado del citrato resulta en una liberación más lenta de calcio ionizado 2
Precauciones
- Evitar la administración rápida que puede causar hipotensión, bradicardia y arritmias cardíacas 3
- Monitorizar el ECG durante la administración, especialmente en pacientes que reciben digitálicos 3
- Evitar la extravasación que puede causar necrosis tisular 3
Evidencia reciente
- Estudios recientes muestran que dosis más altas de calcio por producto sanguíneo transfundido se asocian con mejor supervivencia a 30 días y disminución de transfusiones de hemoderivados 4
- La implementación de protocolos estandarizados de reemplazo de calcio ha demostrado reducir significativamente la incidencia de hipocalcemia en pacientes de trauma sometidos a protocolos de transfusión masiva 5
Conclusión
La administración de calcio durante las transfusiones sanguíneas debe guiarse por la monitorización frecuente de los niveles de calcio ionizado, manteniendo niveles >0.9 mmol/L para prevenir complicaciones asociadas a la hipocalcemia. El cloruro de calcio es el agente preferido, especialmente en pacientes con disfunción hepática o trauma severo con transfusión masiva.