Síndromes Linfoproliferativos de Estirpe B
Los síndromes linfoproliferativos de estirpe B son un grupo heterogéneo de neoplasias que se originan en linfocitos B, representando aproximadamente el 80-85% de todos los linfomas no Hodgkin en los Estados Unidos. 1
Clasificación según la OMS
La clasificación de la OMS de las neoplasias linfoides de células B incluye:
Neoplasias de células B precursoras:
- Leucemia/linfoma linfoblástico de precursores B
Neoplasias de células B maduras:
Leucemia linfocítica crónica/linfoma linfocítico pequeño (LLC/LLP)
- Variante: con diferenciación plasmocitoide o gammapatía monoclonal 1
Leucemia prolinfocítica de células B
Linfoma linfoplasmacítico/Macroglobulinemia de Waldenström
Linfomas de la zona marginal:
- Linfoma de la zona marginal esplénica (linfocitos vellosos)
- Linfoma de la zona marginal extranodal del tejido linfoide asociado a mucosas (MALT)
- Linfoma de la zona marginal nodal (células B monocitoides)
Leucemia de células peludas
- Variante: leucemia de células peludas variante
Mieloma de células plasmáticas/plasmocitoma
Linfoma folicular
- Grados 1-3 según el número de centroblastos
- Variantes: cutáneo, difuso
Linfoma de células del manto
- Variante: blastoide
Linfoma difuso de células B grandes
- Subtipos: mediastínico, intravascular, primario de efusión
- Variantes morfológicas: centroblástico, inmunoblástico, anaplásico, rico en células T/histiocitos, plasmablástico
Linfoma de Burkitt/leucemia de células de Burkitt
- Variantes morfológicas: clásico, atípico, con diferenciación plasmocitoide
- Subtipos: endémico, esporádico, asociado a inmunodeficiencia 1
Características clínicas y diagnósticas
Los síndromes linfoproliferativos de células B se caracterizan por la acumulación sostenida de células B monoclonales 2. El diagnóstico se basa en:
Morfología celular: Evaluación de frotis de sangre periférica y/o biopsias de médula ósea o ganglios linfáticos
Inmunofenotipo: La citometría de flujo es fundamental para:
- Confirmar la clonalidad mediante restricción de cadenas ligeras de inmunoglobulinas
- Identificar marcadores específicos (CD19 como marcador universal de linaje B)
- Detectar expresión aberrante de antígenos como CD5 (presente en LLC y linfoma del manto) 3
Estudios genéticos/moleculares:
- FISH para detectar alteraciones cromosómicas como del(11q), del(13q), trisomía 12, del(17p)
- Análisis del estado mutacional de IGHV y TP53 1
Entidades clínicas principales
Leucemia Linfocítica Crónica/Linfoma Linfocítico Pequeño (LLC/LLP)
- Representa aproximadamente el 39% de los síndromes linfoproliferativos de células B 2
- Diagnóstico: ≥5 × 10^9 linfocitos B/L en sangre periférica con fenotipo característico (CD5+, CD23+)
- El LLP es la contraparte ganglionar con <5 × 10^9 linfocitos B/L en sangre 1
- Pronóstico relativamente favorable con supervivencia a 5 años >80% 2
Linfoma Folicular
- Caracterizado por un patrón de crecimiento folicular
- Clasificado en grados 1-3 según el número de centroblastos
- Pronóstico generalmente favorable 1
Linfoma del Manto
- Asociado con la translocación t(11;14) y sobreexpresión de ciclina D1
- Pronóstico más desfavorable entre los linfomas de células B indolentes
- Supervivencia a 3 años de aproximadamente 58% 2
Linfoma de la Zona Marginal
- Incluye formas extranodales (MALT), nodales y esplénicas
- Generalmente indolente con supervivencia a 5 años >80% 2
Macroglobulinemia de Waldenström/Linfoma Linfoplasmacítico
- Representa aproximadamente el 13% de los casos
- Supervivencia a 3 años de 68.2% 2
Transformación histológica
Algunos linfomas indolentes pueden transformarse a formas más agresivas:
- Transformación del linfoma folicular a linfoma difuso de células B grandes
- Transformación de Richter en LLC/LLP
- Estas transformaciones se asocian con un curso clínico más agresivo y peor supervivencia 4
Factores pronósticos
Los factores pronósticos adversos independientes incluyen:
- Deleción 17p (HR 3.1)
- Niveles elevados de LDH (HR 2.0)
- Hemoglobina baja (HR 1.6) 2
El tratamiento de estos trastornos ha mejorado significativamente con la introducción de terapias dirigidas como rituximab (anti-CD20) 5 e ibrutinib 6, lo que ha resultado en una mejora de la supervivencia global a 3 años del 82.1% al 92.2% 2.