Diagnóstico del Síndrome Hepatorrenal
El síndrome hepatorrenal se diagnostica mediante criterios específicos de exclusión que incluyen: creatinina sérica >1,5 mg/dL, ausencia de mejoría tras suspensión de diuréticos y expansión con albúmina, ausencia de shock, no uso reciente de nefrotóxicos y ausencia de enfermedad renal parenquimatosa. 1, 2
Criterios diagnósticos actualizados
Los criterios principales para el diagnóstico del síndrome hepatorrenal en pacientes con cirrosis incluyen:
- Cirrosis con ascitis
- Creatinina sérica ≥1,5 mg/dL (133 μmol/L)
- No mejoría de la creatinina sérica (disminución a un nivel ≤1,5 mg/dL) después de al menos 2 días con:
- Suspensión de diuréticos
- Expansión de volumen con albúmina (1 g/kg/día hasta un máximo de 100 g/día)
- Ausencia de shock
- Sin tratamiento actual o reciente con fármacos nefrotóxicos
- Ausencia de enfermedad renal parenquimatosa, indicada por:
Clasificación del síndrome hepatorrenal
El síndrome hepatorrenal se clasifica en dos tipos:
SHR-IRA (anteriormente Tipo 1): Caracterizado por deterioro rápido y progresivo de la función renal, definido por un aumento de la creatinina sérica ≥100% respecto al valor basal hasta un nivel >2,5 mg/dL en menos de 2 semanas 1, 2
SHR-ERC (anteriormente Tipo 2): Caracterizado por deterioro estable o menos progresivo de la función renal 1, 2
Evaluación diagnóstica
Pasos para el diagnóstico:
- Medición de creatinina sérica - Valor fundamental para establecer el diagnóstico
- Suspensión de diuréticos - Durante al menos 2 días
- Expansión de volumen con albúmina - 1 g/kg/día (máximo 100 g)
- Análisis de orina - Para descartar proteinuria y hematuria
- Ecografía renal - Para confirmar morfología renal normal
- Monitorización de presión venosa central - Útil para el manejo del balance hídrico en pacientes con SHR-IRA 1, 2
Diagnóstico diferencial:
Es crucial diferenciar el SHR de otras causas de insuficiencia renal en la cirrosis:
Necrosis tubular aguda (NTA): Los biomarcadores como la lipocalina asociada a gelatinasa de neutrófilos urinaria (NGAL) e interleucina-18 pueden ayudar a diferenciar SHR de NTA 2, 3
Hipovolemia: Descartada mediante la falta de respuesta a la expansión de volumen con albúmina
Nefropatía parenquimatosa: Descartada mediante la ausencia de proteinuria significativa, microhematuria y ecografía renal normal 1
Factores de riesgo y pronóstico
Las infecciones bacterianas, especialmente la peritonitis bacteriana espontánea (PBE), son el factor de riesgo más importante para el desarrollo de SHR (aproximadamente 30% de los pacientes con PBE desarrollan SHR) 1, 2
El pronóstico del SHR es pobre, con una supervivencia media de aproximadamente 1 mes para el SHR-IRA no tratado y 3 meses para todos los pacientes con SHR 2
Consideraciones importantes
La biopsia renal generalmente no es necesaria, pero puede considerarse si hay proteinuria significativa o microhematuria que sugiera enfermedad renal intrínseca 2
El diagnóstico temprano es crucial, ya que el tratamiento inmediato puede mejorar el pronóstico 1, 4
La monitorización de la presión venosa central puede ser útil para el manejo del balance hídrico en pacientes con SHR-IRA 1, 2
Los pacientes con SHR-IRA deben ser monitorizados cuidadosamente, idealmente en una unidad de cuidados intensivos o semi-intensivos 1