Combinación de Insulina Basal y Prandial en el Tratamiento de la Diabetes
La combinación óptima de insulina basal y prandial comienza con insulina basal (0,1-0,2 unidades/kg/día) y luego se añade insulina prandial (4 unidades o 10% de la dosis basal) antes de la comida principal, ajustando progresivamente según las necesidades individuales hasta lograr el control glucémico. 1
Iniciación de Terapia con Insulina Basal
La terapia con insulina debe iniciarse siguiendo estos pasos:
Insulina basal:
- Dosis inicial: 10 unidades/día o 0,1-0,2 unidades/kg/día 1
- Administración: Una vez al día, preferentemente a la hora de acostarse
- Tipos: Análogos de acción prolongada (glargina, degludec) o NPH (antes de acostarse)
- Titulación: Aumentar 2 unidades cada 3 días hasta alcanzar el objetivo de glucemia en ayunas sin hipoglucemia 1
Evaluación de la adecuación de la dosis basal:
Adición de Insulina Prandial
Cuando la insulina basal no es suficiente para alcanzar los objetivos glucémicos:
Primera dosis prandial:
- Dosis inicial: 4 unidades o 10% de la dosis de insulina basal 1
- Administración: Antes de la comida principal o la que produce mayor excursión glucémica postprandial
- Considerar reducir la dosis basal en 4 unidades o 10% si la HbA1c <8% 1
- Titulación: Aumentar 1-2 unidades o 10-15% dos veces por semana según los niveles de glucemia 1
Intensificación progresiva:
- Si no se alcanzan objetivos, añadir una segunda dosis prandial antes de otra comida
- Posteriormente, añadir una tercera dosis prandial si es necesario
- Cada componente se titula según las necesidades individualizadas 1
Regímenes Alternativos
Si el régimen basal-prandial con múltiples inyecciones no es adecuado:
Régimen con NPH dos veces al día:
- Dosis total = 80% de la dosis actual de NPH nocturna
- Distribución: 2/3 por la mañana, 1/3 antes de acostarse 1
Régimen de insulina premezclada:
Monitorización y Ajustes
- Monitorizar la glucemia en ayunas para ajustar la insulina basal
- Monitorizar la glucemia postprandial para ajustar la insulina prandial
- Para hipoglucemia: determinar la causa; si no hay razón clara, reducir la dosis correspondiente en 10-20% 1
Consideraciones Especiales
- Señales de sobrebasalización: diferencial elevado entre glucemia nocturna y matutina (≥50 mg/dL), hipoglucemia, alta variabilidad 1
- Cambio entre insulinas: Al cambiar de una insulina basal a otra, generalmente se puede convertir unidad por unidad, pero considerar una reducción inicial del 10-20% para pacientes con control estricto o alto riesgo de hipoglucemia 1
- Insulinas concentradas: Las insulinas U-500 tienen un inicio de acción retardado y una duración más prolongada, similar a la NPH, y pueden usarse en dos o tres inyecciones diarias 1
Errores Comunes a Evitar
- No evaluar adecuadamente la adecuación de la dosis basal antes de añadir insulina prandial
- Sobrebasalización (uso de dosis más altas de lo necesario de insulina basal)
- No ajustar la dosis basal al añadir insulina prandial
- No considerar la reducción de dosis de insulina basal cuando se añade la primera dosis de insulina prandial
- No rotar los sitios de inyección, lo que puede llevar a lipodistrofia y absorción errática de la insulina
La combinación adecuada de insulina basal y prandial permite imitar el patrón fisiológico de secreción de insulina, mejorando el control glucémico y reduciendo el riesgo de complicaciones a largo plazo.