Dosificación de Amantadina para la Enfermedad de Parkinson
La dosis habitual de amantadina para la enfermedad de Parkinson es de 100 mg dos veces al día cuando se usa sola, con posibilidad de aumentar hasta 400 mg diarios en dosis divididas en casos seleccionados bajo supervisión médica. 1
Dosificación inicial y ajustes
- Dosis inicial: 100 mg diarios para pacientes con enfermedades médicas asociadas graves o que reciben dosis altas de otros medicamentos antiparkinsonianos
- Ajuste de dosis: Después de una a varias semanas con 100 mg diarios, la dosis puede aumentarse a 100 mg dos veces al día si es necesario
- Beneficio adicional: Ocasionalmente, los pacientes cuyas respuestas no son óptimas con 200 mg diarios pueden beneficiarse de un aumento hasta 400 mg diarios en dosis divididas, pero deben ser supervisados estrechamente
Consideraciones especiales por edad y función renal
Pacientes mayores de 65 años
- La dosis diaria no debe exceder los 100 mg debido a la disminución de la función renal asociada con la edad 1
Pacientes con insuficiencia renal
- Aclaramiento de creatinina 30-50 mL/min: 200 mg el primer día y 100 mg cada día después
- Aclaramiento de creatinina 15-29 mL/min: 200 mg el primer día seguido de 100 mg en días alternos
- Aclaramiento de creatinina <15 mL/min: 200 mg cada 7 días
- Pacientes en hemodiálisis: 200 mg cada 7 días 1
Patrones de uso y eficacia
La amantadina suele iniciarse después de una mediana de 7 años desde el diagnóstico de Parkinson, y su prescripción se correlaciona principalmente con la presencia de discinesia y alucinaciones 2. Los estudios muestran que aproximadamente dos tercios de los pacientes con Parkinson responden a la monoterapia con amantadina con una mejora global del 20 al 40% 3.
Uso en terapia combinada
- Con levodopa: Cuando se inician simultáneamente, el paciente puede experimentar beneficios terapéuticos rápidos. Se debe mantener la amantadina constante a 100 mg una o dos veces al día mientras se aumenta gradualmente la dosis diaria de levodopa hasta obtener un beneficio óptimo 1
- Con medicamentos anticolinérgicos: Cuando cada uno se usa con beneficio marginal, el uso concomitante puede producir beneficios adicionales 1
Consideraciones sobre la eficacia a largo plazo
Aunque inicialmente se cuestionó la eficacia a largo plazo, los estudios actuales indican que la amantadina sigue siendo efectiva durante muchos años. Los pacientes que inicialmente obtienen beneficios pueden experimentar una disminución de la efectividad después de unos meses, pero el beneficio puede recuperarse:
- Aumentando la dosis a 300 mg diarios
- Discontinuando temporalmente la amantadina durante varias semanas, seguido de la reiniciación del medicamento 3
Advertencias y precauciones
- Los efectos secundarios del sistema nervioso central pueden reducirse utilizando un esquema de dosificación dividida 1
- Los pacientes deben ser monitorizados para detectar efectos adversos, especialmente aquellos con insuficiencia renal o mayores de 65 años
- La amantadina puede aumentar la incidencia de convulsiones en pacientes con trastornos convulsivos 4
La amantadina ha demostrado ser un tratamiento efectivo para la enfermedad de Parkinson, tanto en monoterapia para casos leves o en etapas tempranas, como en combinación con otros medicamentos antiparkinsonianos para casos más avanzados.