Tratamiento de Primera Línea para la Agitación en Demencia Avanzada
Las estrategias no farmacológicas deben considerarse como el tratamiento de primera línea para la agitación en pacientes con demencia avanzada. 1, 2
Abordaje Escalonado
1. Intervenciones No Farmacológicas (Primera Línea)
Identificar y tratar causas subyacentes:
Intervenciones específicas recomendadas:
- Terapia de presencia simulada (usando grabaciones de audio/video preparadas por familiares) 1
- Terapia de masaje 1, 2
- Intervenciones asistidas con animales 1, 2
- Actividades personalizadas según preferencias e intereses previos 1
- Técnica de las "Tres R": repetir, reasegurar y redirigir 2
- Musicoterapia (la intervención no farmacológica más efectiva según la evidencia) 3
- Aromaterapia 3
Modificaciones ambientales:
2. Intervenciones Farmacológicas (Solo si las no farmacológicas fallan)
Si las intervenciones no farmacológicas resultan insuficientes y la agitación causa angustia significativa o riesgo:
Primera opción farmacológica: Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
- Los ISRS han demostrado reducir significativamente los síntomas neuropsiquiátricos generales, la agitación y la depresión en personas con deterioro cognitivo vascular 1
- Citalopram puede ser considerado (ha mostrado eficacia específica para síntomas neuropsiquiátricos) 4
- Dosis inicial baja con aumento gradual según respuesta y tolerancia
Segunda opción farmacológica (si los ISRS no son efectivos o están contraindicados):
Consideraciones Importantes
Monitorización: Al iniciar cualquier medicación, usar la dosis efectiva más baja por el menor tiempo posible, evaluar respuesta con medidas cuantitativas 2
Evitar:
Reevaluación: Considerar reducción gradual de medicamentos dentro de 3-6 meses para determinar la dosis de mantenimiento efectiva más baja 2
Documentación: Documentar plan de tratamiento integral y discusión de riesgos/beneficios con el paciente (si es posible) y cuidadores 2
La evidencia actual muestra que las terapias farmacológicas no son particularmente efectivas para el manejo de síntomas neuropsiquiátricos en demencia, y los efectos son modestos en el mejor de los casos 4. Por ello, el enfoque no farmacológico como primera línea es crucial para minimizar riesgos y optimizar la calidad de vida del paciente.