Manejo de la Ansiedad por Consumo de Alcohol
El tratamiento óptimo para la ansiedad asociada al trastorno por uso de alcohol (TUA) requiere un enfoque combinado que incluya farmacoterapia con benzodiacepinas para el síndrome de abstinencia, seguido de medicamentos específicos como naltrexona o acamprosato, junto con intervenciones psicosociales como la Terapia Cognitivo-Conductual.
Evaluación y Diagnóstico
La evaluación inicial debe incluir:
Herramientas de detección validadas:
Evaluación de la gravedad del TUA según los criterios DSM-V:
- Leve: 2-3 criterios
- Moderado: 4-5 criterios
- Severo: ≥6 criterios 1
Evaluación de comorbilidades psiquiátricas: Los trastornos de ansiedad y afectivos pueden ser independientes o concurrentes con la dependencia alcohólica 1
Manejo del Síndrome de Abstinencia Alcohólica
El síndrome de abstinencia alcohólica (SAA) es una condición médica grave que puede desarrollarse dentro de las 6-24 horas después de la última bebida 1:
- Síntomas: Aumento de presión arterial y frecuencia cardíaca, temblores, hiperreflexia, irritabilidad, ansiedad, cefalea, náuseas y vómitos
- Complicaciones graves: Delirium tremens, convulsiones, coma, paro cardíaco y muerte
Tratamiento farmacológico del SAA:
- Benzodiacepinas: Son el estándar de oro para el tratamiento del SAA 1, 2
- Benzodiacepinas de acción prolongada (diazepam, clordiazepóxido): Proporcionan mayor protección contra convulsiones y delirium
- Benzodiacepinas de acción corta e intermedia (lorazepam, oxazepam): Más seguras en pacientes ancianos y con disfunción hepática 1
- Diazepam: Indicado específicamente para el manejo de la agitación aguda, temblor, delirium tremens inminente o agudo y alucinosis en la abstinencia alcohólica aguda 3
Tratamiento de la Ansiedad en Pacientes con TUA
Abordaje farmacológico:
Fase inicial (manejo de abstinencia):
- Benzodiacepinas para controlar los síntomas de abstinencia
- Suplementación con tiamina y apoyo nutricional 2
Fase de recuperación temprana:
- Naltrexona: Reduce la probabilidad de volver a beber en un 5% y el riesgo de consumo excesivo en un 10%. Usar con precaución en pacientes con enfermedad hepática 2
- Acamprosato: Ayuda a mantener la abstinencia y es bien tolerado en pacientes con enfermedad hepática. Dosis típica: 666 mg tres veces al día durante 3-6 meses 2
- Baclofeno: Agonista del receptor GABA-B que reduce los antojos de alcohol y es particularmente útil en pacientes con enfermedad hepática 2
Intervenciones psicosociales:
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Especialmente eficaz para pacientes que beben para hacer frente a emociones negativas 4
- Los pacientes que reportan mayor comportamiento de beber para hacer frente a emociones negativas tienen mejores resultados con TCC que con otras intervenciones 4
Terapia de Mejora Motivacional: Ayuda a aumentar la motivación para el cambio 2
Grupos de ayuda mutua: Alcohólicos Anónimos y SMART Recovery pueden proporcionar apoyo adicional 2
Consideraciones Especiales
Comorbilidad psiquiátrica: Los alcohólicos tienen una alta comorbilidad psiquiátrica, incluyendo trastornos de ansiedad, trastornos afectivos y esquizofrenia 1
- Los trastornos de ansiedad independientes requerirán tratamiento específico
- Los trastornos concurrentes pueden desaparecer una vez que el paciente deja de consumir alcohol
Expectativas de resultado de alcohol para reducción de tensión (TR-AOEs): Los pacientes con altas expectativas de que el alcohol reduce la tensión se benefician más de la TCC para el trastorno de pánico cuando se trata simultáneamente la dependencia alcohólica 5
Atención integrada: Es necesario un enfoque de atención integrada para el tratamiento de la dependencia alcohólica y los trastornos psicológicos comórbidos, ya que estos pacientes tienen peores resultados cuando se tratan por separado 6
Seguimiento y Mantenimiento
- Continuar medicamentos durante 3-12 meses con apoyo psicosocial continuo 2
- Seguimiento regular para evaluar la abstinencia y los síntomas de ansiedad
- La abstinencia completa de alcohol es la intervención más importante para prevenir la progresión a enfermedad hepática 2
La evidencia sugiere que tanto los trastornos de ansiedad como los trastornos por uso de alcohol pueden servir para iniciar el otro, especialmente en casos de dependencia alcohólica 7. La reducción de la ansiedad a corto plazo por el uso de alcohol, junto con la inducción de ansiedad a largo plazo por el consumo crónico y la abstinencia, puede iniciar un ciclo vicioso de aumento de los síntomas de ansiedad y el uso de alcohol 7.