La Importancia de la Relación Copa-Disco Óptico en el Diagnóstico y Seguimiento del Glaucoma
La relación copa-disco óptico es un parámetro fundamental para evaluar el riesgo de glaucoma, identificar daño glaucomatoso temprano y monitorear la progresión de la enfermedad, siendo un factor crítico para decisiones terapéuticas que impactan directamente en la preservación de la visión. 1
¿Qué es la relación copa-disco?
La relación copa-disco (RCD) es una medida que compara el diámetro de la excavación central del nervio óptico (copa) con el diámetro total del disco óptico. Esta relación se expresa como una fracción decimal y normalmente se evalúa en sentido vertical, donde:
- Una RCD normal generalmente es menor a 0.5
- Una RCD entre 0.5-0.7 puede ser sospechosa
- Una RCD mayor a 0.7 suele considerarse patológica
Utilidad clínica de la relación copa-disco
1. Identificación de sospechosos de glaucoma
La RCD es uno de los criterios principales para identificar pacientes sospechosos de glaucoma. Según las guías de práctica clínica, un paciente puede ser considerado sospechoso de glaucoma cuando presenta:
- Apariencia del disco óptico o capa de fibras nerviosas retinianas sospechosa de daño glaucomatoso
- Campo visual sospechoso de daño glaucomatoso
- PIO elevada consistentemente con apariencia normal del disco óptico y capa de fibras nerviosas 1
2. Factor de riesgo para progresión a glaucoma
Una RCD aumentada constituye un factor de riesgo significativo para el desarrollo y progresión del glaucoma. Las guías de práctica clínica identifican una mayor RCD como uno de los factores de riesgo establecidos para que un paciente progrese de "sospechoso de GPAA" a "desarrollo de GPAA" 1.
3. Evaluación del daño estructural
La evaluación de la RCD permite detectar cambios estructurales en el nervio óptico antes de que se produzcan defectos funcionales en el campo visual. Esto es crucial para el diagnóstico temprano y la intervención oportuna 2.
Consideraciones importantes en la evaluación de la RCD
Relación con el tamaño del disco óptico
La interpretación de la RCD debe considerar el tamaño del disco óptico:
- En discos pequeños, una RCD baja puede ser engañosa y ocultar daño glaucomatoso 3
- En discos grandes, una RCD elevada puede ser fisiológica y no patológica 4
Por lo tanto, es esencial evaluar la RCD en relación con el tamaño del disco para una interpretación adecuada 4.
Documentación y seguimiento
Las guías recomiendan:
- Documentación basal mediante fotografías o imágenes computarizadas del nervio óptico
- Seguimiento periódico para detectar cambios en la RCD que puedan indicar progresión 1
Impacto en las decisiones terapéuticas
La RCD influye directamente en las decisiones de tratamiento:
- Una RCD aumentada es un factor a considerar al decidir iniciar tratamiento en pacientes sospechosos de glaucoma
- Los cambios en la RCD durante el seguimiento pueden indicar la necesidad de ajustar la terapia o el objetivo de presión intraocular 1
Algoritmo para la toma de decisiones basado en la RCD
- Evaluar la RCD en contexto con otros factores de riesgo (edad, PIO, historia familiar, etnicidad, grosor corneal central)
- Si la RCD es elevada (>0.7) o asimétrica entre ambos ojos (diferencia >0.2), aumenta la sospecha de glaucoma
- Documentar la RCD basal mediante fotografías o imágenes computarizadas
- Monitorizar cambios en la RCD periódicamente (al menos anualmente)
- Si hay aumento de la RCD durante el seguimiento, considerar:
- Ajuste del objetivo de PIO (20% más bajo que la PIO basal)
- Intensificación del tratamiento
- Evaluación más frecuente 1
Limitaciones y precauciones
- La variabilidad interobservador en la estimación de la RCD puede ser significativa
- Una RCD normal no descarta glaucoma, especialmente en discos pequeños 3
- La evaluación aislada de la RCD sin considerar otros parámetros (como atrofia peripapilar, hemorragias de disco, defectos de la capa de fibras nerviosas) puede llevar a diagnósticos incorrectos 1
La evaluación integral del nervio óptico, incluyendo la RCD pero también otros parámetros estructurales y funcionales, es esencial para el diagnóstico y manejo adecuado del glaucoma, con el objetivo final de preservar la visión y la calidad de vida del paciente.