Por qué la toxina botulínica puede provocar síndrome de Horner
La toxina botulínica puede provocar síndrome de Horner cuando se difunde desde el sitio de inyección hacia estructuras anatómicas cercanas que contienen fibras nerviosas simpáticas, interrumpiendo la vía oculosimpática. 1, 2
Mecanismo fisiopatológico
La toxina botulínica actúa inhibiendo la liberación de acetilcolina en la unión neuromuscular, lo que resulta en una parálisis muscular temporal 1. Este mecanismo de acción explica su uso terapéutico, pero también puede causar efectos no deseados cuando afecta estructuras anatómicas no objetivo:
- La toxina botulínica bloquea específicamente la liberación de acetilcolina en las terminaciones nerviosas colinérgicas 3
- Cuando la toxina se difunde más allá del sitio de inyección previsto, puede afectar las fibras nerviosas simpáticas cercanas
- El síndrome de Horner se produce por la interrupción de la vía oculosimpática, que normalmente controla la pupila, el párpado superior y la sudoración facial 4
Presentación clínica del síndrome de Horner inducido por toxina botulínica
El síndrome de Horner se caracteriza por la tríada clásica:
- Ptosis (caída del párpado superior)
- Miosis (contracción de la pupila)
- Anhidrosis (disminución de la sudoración facial) - aunque puede estar ausente en casos incompletos 4
Factores de riesgo para desarrollar síndrome de Horner tras inyección de toxina botulínica
- Inyecciones en zonas anatómicamente cercanas a la vía simpática cervical
- Difusión del medicamento durante el período crítico de 24-48 horas después de la inyección 2
- Dosis elevadas de toxina botulínica
- Técnica de inyección inadecuada
Consideraciones importantes
- El síndrome de Horner inducido por toxina botulínica suele ser temporal y se resuelve cuando disminuye el efecto de la toxina (típicamente 3-4 meses) 3
- Es importante distinguir esta causa iatrogénica de otras causas potencialmente graves del síndrome de Horner, como disección de la arteria carótida, traumatismo o malignidad 5
- Para minimizar el riesgo:
Manejo del síndrome de Horner inducido por toxina botulínica
- Reconocimiento temprano de los síntomas
- Evaluación para descartar otras causas potencialmente graves
- Seguimiento hasta la resolución completa de los síntomas
- Documentación del evento para ajustar dosis y técnica en futuras aplicaciones
En la mayoría de los casos, el síndrome de Horner inducido por toxina botulínica es autolimitado y se resuelve completamente sin intervención médica específica, como se ha documentado en casos similares de afectación simpática tras procedimientos inyectables en la región cervical 5.