Criterios de Urgencia Dialítica
La diálisis urgente está indicada en pacientes con hiperpotasemia severa (>6.5 mEq/L) o persistente (>5.0 mEq/L) que no responde a tratamiento médico, incluso sin síntomas evidentes.
Indicaciones absolutas para diálisis urgente:
- Hiperpotasemia severa (>6.5 mEq/L) o persistente que no responde a tratamiento médico 1
- Acidosis metabólica severa refractaria a tratamiento médico 2
- Sobrecarga de volumen que no responde a terapia diurética 2, 1
- Hiperfosfatemia severa progresiva (>6 mg/dL) 2, 1
- Hipocalcemia sintomática severa 2, 1
- Síntomas urémicos manifiestos, incluyendo pericarditis y encefalopatía severa 2
Manejo médico inicial de la hiperpotasemia (previo a diálisis):
Estabilización de membrana cardíaca:
- Gluconato de calcio 10% (10 mL IV) 1
Desplazamiento del potasio al espacio intracelular:
Eliminación del potasio:
Consideraciones para la modalidad de diálisis urgente:
Hemodiálisis intermitente (HDI): Método más rápido para corregir alteraciones electrolíticas severas 2
Terapias continuas de reemplazo renal (TCRR): Indicadas en pacientes hemodinámicamente inestables 2
Diálisis peritoneal (DP): Opción menos eficiente para eliminación urgente de solutos, pero puede considerarse cuando otras modalidades no están disponibles 2
Monitorización durante y después de la diálisis:
- Control de niveles de potasio para evitar sobrecorrección 1
- Monitorización electrocardiográfica continua en pacientes con hiperpotasemia severa 3, 6
- Vigilancia de otras alteraciones electrolíticas (calcio, fósforo) 2
Situaciones especiales:
Pacientes con enfermedad renal crónica estadio 5 (TFG <15 mL/min/1.73m²): Mayor riesgo de hiperpotasemia peligrosa 1
Pacientes en diálisis crónica con hiperpotasemia: Considerar ajuste del esquema de diálisis, restricción dietética de potasio y revisión de medicamentos que pueden elevar el potasio 5
Pacientes con síndrome de lisis tumoral: Diálisis diarias frecuentes recomendadas debido a la liberación continua de potasio y otros metabolitos 2
La diálisis urgente es una intervención que salva vidas en pacientes con alteraciones electrolíticas severas, especialmente hiperpotasemia, que no responden al tratamiento médico convencional. El reconocimiento temprano de estas condiciones y la implementación oportuna de la terapia de reemplazo renal son fundamentales para mejorar los resultados clínicos.