El infarto puede agravar la cirrosis
Sí, un infarto de miocardio puede agravar significativamente la cirrosis debido a la alteración hemodinámica que produce, aumentando el riesgo de descompensación hepática y complicaciones relacionadas.
Mecanismos fisiopatológicos de agravamiento
El infarto de miocardio puede empeorar la cirrosis a través de varios mecanismos:
Alteración hemodinámica:
Activación de sistemas compensatorios:
- La hipoperfusión activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona y el sistema nervioso simpático
- Esto empeora la vasoconstricción esplácnica y la hipertensión portal 1
Inflamación sistémica:
- El infarto desencadena una respuesta inflamatoria que puede exacerbar la inflamación ya presente en la cirrosis
- Los niveles elevados de proteína de unión a lipopolisacáridos (LBP) se asocian con disfunción diastólica y agrandamiento auricular izquierdo 1
Complicaciones específicas que pueden desencadenarse
El infarto puede precipitar varias complicaciones graves en pacientes cirróticos:
Síndrome hepatorrenal (SHR):
Insuficiencia hepática aguda sobre crónica (ACLF):
- La infección es el precipitante más común de ACLF en todo el mundo (48% de prevalencia) 1
- El infarto, como evento estresante, puede desencadenar ACLF similar a una infección grave
Descompensación de la ascitis:
- La disfunción cardíaca puede empeorar la retención de sodio y agua
- La disfunción diastólica se asocia con mayor grado de ascitis 1
Consideraciones en el manejo
El manejo de pacientes cirróticos con infarto requiere consideraciones especiales:
Evaluación cardiovascular:
Tratamiento farmacológico:
- Los betabloqueantes β1-selectivos se asocian con menor riesgo de eventos cardíacos y cerebrovasculares mayores en comparación con los no selectivos 3
- Precaución con medicamentos que pueden empeorar la función hepática o renal
Revascularización coronaria:
Pronóstico
El pronóstico de pacientes cirróticos que sufren un infarto es peor que el de los no cirróticos:
- Mayor mortalidad hospitalaria (8.7% vs 6.9%) 4
- Mayor riesgo de complicaciones hemorrágicas (12.3% vs 7.1%) 4
- Mayor mortalidad por todas las causas debido a complicaciones hepáticas y sangrado 5
Recomendaciones clave
- Monitorización estrecha de la función hepática y renal tras un infarto en pacientes cirróticos
- Evaluación temprana de la función cardíaca mediante ecocardiografía
- Considerar la revascularización coronaria a pesar del mayor riesgo de sangrado, ya que puede mejorar la supervivencia
- Preferir betabloqueantes β1-selectivos si están indicados
- Vigilar estrechamente signos de descompensación hepática (encefalopatía, ascitis, sangrado variceal)
En conclusión, un infarto de miocardio representa un evento crítico que puede descompensar significativamente la cirrosis a través de múltiples mecanismos fisiopatológicos, requiriendo un manejo cuidadoso y multidisciplinario.