Ajuste de Dosis de Furosemida Según la Depuración Renal
La dosis de furosemida debe aumentarse progresivamente según disminuye la función renal, requiriendo dosis más altas para lograr el mismo efecto diurético en pacientes con insuficiencia renal significativa. 1
Dosificación según función renal
Función renal normal
- Dosis inicial: 20-40 mg vía oral o intravenosa 2
- Dosis de mantenimiento: Ajustar según respuesta clínica
- Frecuencia de monitorización: Después de 1-2 semanas de iniciado el tratamiento y tras cada cambio de dosis 2
Insuficiencia renal leve a moderada
- Dosis inicial: 40-80 mg (puede requerir dosis más altas que en función renal normal)
- Monitorización: Más frecuente, evaluando electrolitos y función renal cada 1-2 semanas hasta estabilización 2
Insuficiencia renal severa (FG < 30 ml/min)
- Dosis inicial: 80-160 mg (puede requerir dosis significativamente mayores)
- Dosis máxima: Puede ser necesario hasta 250-1000 mg/día en casos de función renal residual mínima 1, 3
- Monitorización: Estricta y frecuente de electrolitos y función renal
Pacientes en diálisis con función renal residual
- Dosis: 250-1000 mg/día para mantener diuresis 3, 4
- Administración: Preferentemente después de la diálisis para evitar eliminación prematura 1
- Eficacia: La respuesta diurética está directamente relacionada con la función renal residual 4
Protocolo de ajuste de dosis
Inicio de tratamiento:
Titulación:
Monitorización:
Consideraciones especiales
Insuficiencia cardíaca aguda: Dosis inicial IV de al menos el doble de la dosis oral habitual 2
- Límite: <100 mg en las primeras 6 horas y <240 mg en las primeras 24 horas 2
Resistencia a diuréticos:
Efectos adversos a vigilar:
Umbrales para modificar o suspender tratamiento
- Reducir dosis o suspender si:
La respuesta a furosemida disminuye con el deterioro de la función renal, pero paradójicamente se necesitan dosis más altas para lograr el mismo efecto diurético, debido a que menos medicamento alcanza su sitio de acción en el asa de Henle 6, 3.