Corticoides de Baja Potencia para Condiciones Cutáneas Leves
Los corticoides tópicos de baja potencia son el tratamiento de primera línea para condiciones cutáneas leves, especialmente en áreas sensibles como la cara, genitales y pliegues cutáneos. 1
Clasificación y Selección
Los corticosteroides tópicos se clasifican según su potencia:
Clase 6-7 (Baja potencia): Recomendados para:
Clase 2-5 (Potencia media): Para tronco y extremidades 1
Clase 1 (Alta potencia): Para placas gruesas o crónicas 1
Aplicación Adecuada
- Frecuencia: Aplicar 1-2 veces al día durante 2-4 semanas para tratamiento inicial 1, 3
- Cantidad: Utilizar el método de "unidad de punta del dedo" (FTU) - cantidad de crema desde la punta del dedo índice hasta el primer pliegue, que cubre aproximadamente 2% de superficie corporal 3, 4
- Duración: No hay límite específico de tiempo para corticoides de baja potencia, a diferencia de los de alta potencia que tienen límites estrictos 3
Condiciones Específicas para Uso
Dermatitis atópica leve:
Dermatitis en la cara:
Exantema papulopustular leve:
Psoriasis localizada:
Mantenimiento y Prevención de Recaídas
- Después del control inicial, reducir a aplicaciones de fin de semana para mantenimiento 1
- Para tratamientos prolongados, considerar terapia intermitente (2 días por semana) 3, 4
Precauciones y Efectos Secundarios
Los corticoides de baja potencia tienen riesgo mínimo de efectos secundarios cuando se usan apropiadamente 2, 4, pero se debe tener precaución con:
Factores de riesgo para efectos adversos:
Posibles efectos secundarios:
- Atrofia cutánea
- Telangiectasias
- Estrías
- Supresión del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (raro con potencias bajas) 2
Poblaciones Especiales
Niños:
Embarazo y lactancia:
Ancianos:
- Mayor riesgo de atrofia cutánea; monitorizar estrechamente 1
Terapias Complementarias
- Emolientes liberales como tratamiento adyuntivo 1
- Evitar irritantes como jabones y detergentes 1
- Considerar baños con antisépticos en casos de lesiones erosivas 5
Los corticoides de baja potencia son una herramienta terapéutica esencial cuando se usan correctamente, con un perfil de seguridad favorable para el tratamiento de condiciones cutáneas leves, especialmente en áreas sensibles o en poblaciones vulnerables.