Tratamiento para Demencia y Delirio en Paciente Femenina de 62 Años
El tratamiento de la demencia y el delirio debe comenzar con intervenciones no farmacológicas como primera línea, reservando los medicamentos para síntomas severos que representan riesgos de seguridad o causan angustia significativa. 1
Evaluación Inicial
Es fundamental diferenciar entre demencia (deterioro cognitivo crónico) y delirio (alteración aguda de la conciencia):
Para delirio:
Para demencia:
Intervenciones No Farmacológicas
Para Demencia:
Establecer rutinas diarias predecibles:
Actividades significativas:
Modificaciones ambientales:
Enfoque DICE:
- Describir el comportamiento
- Investigar causas posibles
- Crear e implementar un plan de tratamiento
- Evaluar efectividad 1
Para Delirio:
Identificar y tratar causas subyacentes:
Medidas de soporte:
Intervenciones Farmacológicas
Para Demencia:
Inhibidores de acetilcolinesterasa:
Antagonistas de receptores NMDA:
- Memantina para demencia moderada a severa (sola o como terapia adicional) 5
Para síntomas neuropsiquiátricos severos:
Para depresión/ansiedad:
- ISRS como citalopram o sertralina, comenzando con dosis bajas 1
Para Delirio:
Antipsicóticos (solo para agitación severa):
Para trastornos del sueño:
Apoyo al Cuidador
- Educación sobre la enfermedad y técnicas de comunicación 1
- Evaluación regular de la carga del cuidador 1
- Conexión con recursos de apoyo 1
Consideraciones Nutricionales
- Asegurar hidratación adecuada 1
- Evaluación personalizada para identificar deficiencias vitamínicas 1
- Suplementos multivitamínicos si la ingesta calórica es menor a 1500 kcal/día 1
Precauciones y Advertencias
- Los antipsicóticos tienen una advertencia de caja negra sobre mayor riesgo de mortalidad en pacientes ancianos con demencia 6, 7
- Monitorear efectos secundarios como prolongación del QT y discinesia tardía con antipsicóticos 6
- Revisar regularmente la medicación para reducción o discontinuación dentro de los 6 meses después de estabilización de síntomas 1
El manejo adecuado de la demencia y el delirio requiere un enfoque centrado en intervenciones no farmacológicas primero, con medicamentos utilizados juiciosamente solo cuando sea necesario, siempre considerando los riesgos y beneficios en esta población vulnerable.