Uso del Plasma en el Manejo Inicial de Quemaduras
Se recomienda la administración inicial de plasma (plasma fresco congelado o plasma inactivado por patógenos) en pacientes con quemaduras extensas que presentan sangrado masivo o coagulopatía significativa. 1
Indicaciones para el uso de plasma en quemaduras
- Sangrado masivo: El plasma debe administrarse en pacientes con sangrado masivo para reponer factores de coagulación 1
- Coagulopatía significativa: Indicado cuando el tiempo de protrombina (PT) o tiempo parcial de tromboplastina activada (aPTT) es más de 1,5 veces el valor control 1
- Dosis inicial recomendada: 10-15 ml/kg, pudiendo requerirse dosis adicionales según la evolución clínica 1
Fundamentos fisiopatológicos
Las quemaduras graves provocan alteraciones en la coagulación por diversos mecanismos:
- Acidosis secundaria a la hemorragia masiva, que afecta negativamente la cascada de coagulación, especialmente la actividad del factor VII y en menor medida los factores X y V 1
- Hipoperfusión asociada a una reducción temprana y marcada de la actividad del factor V 1
- La coagulopatía asociada al trauma está presente en 25-30% de los pacientes con trauma mayor al llegar a urgencias 1
Consideraciones para la resucitación inicial
Pacientes con quemaduras extensas
Cristaloides balanceados como primera línea:
Plasma como adyuvante:
Precauciones y contraindicaciones
- Evitar en pacientes sin sangrado sustancial: Se recomienda evitar la transfusión de plasma en pacientes sin sangrado significativo 1
- Riesgos asociados: El uso de plasma no está exento de riesgos y se asocia con mayor incidencia de falla multiorgánica, síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA), infecciones y complicaciones que aumentan con el volumen de plasma administrado 1
- Complicaciones potenciales: Sobrecarga circulatoria, incompatibilidad ABO, transmisión de enfermedades infecciosas (incluidas enfermedades por priones), reacciones alérgicas leves y lesión pulmonar aguda relacionada con la transfusión (TRALI) 1
Beneficios potenciales del plasma en quemaduras
Investigaciones recientes sugieren que el plasma podría ofrecer beneficios adicionales en el manejo de quemaduras graves:
- Actúa como expansor de volumen efectivo, reduciendo los requerimientos totales de volumen durante la resucitación 3, 4
- Puede tener efectos beneficiosos sobre el endotelio al disminuir la fuga microvascular que sigue a una lesión por quemadura importante 3, 4
- El intercambio de plasma se ha asociado con disminución de la administración de líquidos y aumento de la producción de orina durante y después del procedimiento 5
Algoritmo de decisión para el uso de plasma en quemaduras
Evaluar la extensión de la quemadura:
- Utilizar la tabla de Lund-Browder para medir con precisión la superficie corporal quemada 2
Iniciar resucitación con cristaloides:
Evaluar la presencia de coagulopatía o sangrado significativo:
- Monitorizar PT/aPTT (considerar plasma si >1,5 veces el control) 1
- Evaluar signos clínicos de sangrado masivo
Administrar plasma si se cumple alguno de los siguientes criterios:
Monitorizar respuesta y ajustar terapia:
- Seguimiento de parámetros hemodinámicos
- Producción de orina (objetivo: 0,5-1 ml/kg/h en adultos) 2
- Control de coagulopatía
Puntos clave a considerar
- El plasma no debe usarse de forma rutinaria en todos los pacientes quemados, sino solo en aquellos con sangrado masivo o coagulopatía significativa 1
- Las estrategias de transfusión restrictivas (umbral de hemoglobina de 7 g/dl) han demostrado resultados equivalentes a los umbrales tradicionales (10 g/dl) en quemaduras >20%, con significativamente menos transfusiones 6
- La reposición de productos de coagulación debe centrarse en déficits medidos de plaquetas, fibrinógeno y factores 6
El manejo adecuado de la resucitación con líquidos y productos sanguíneos es fundamental para mejorar los resultados en pacientes con quemaduras graves, y el plasma tiene un papel importante pero específico en este contexto.