Asociación entre uso de análogos de GLP1 y ceguera o disminución de la capacidad visual
Existe una asociación entre el uso de análogos de GLP-1 y el riesgo de complicaciones retinianas, particularmente en pacientes con retinopatía diabética preexistente, aunque el riesgo absoluto es bajo y no debe impedir su uso en la mayoría de los pacientes.
Evidencia sobre GLP-1 y complicaciones oculares
Riesgo de retinopatía diabética
- Un meta-análisis de estudios de resultados cardiovasculares no mostró asociación general entre el tratamiento con agonistas del receptor GLP-1 y la retinopatía per se, excepto a través de la asociación entre retinopatía y reducción promedio de A1C 1.
- La semaglutida subcutánea se ha asociado con un aumento en las complicaciones de la retinopatía diabética, principalmente en pacientes con antecedentes de retinopatía proliferativa 1.
- El mecanismo propuesto para este efecto es la reducción rápida y marcada de la glucosa en sangre, no un efecto directo del medicamento 1, 2.
Datos de seguridad ocular específicos
- En el estudio SUSTAIN-6, semaglutida se asoció con un aumento en las complicaciones de la retinopatía diabética en comparación con placebo, predominantemente en pacientes con antecedentes de retinopatía proliferativa 1.
- Un estudio reciente de cohorte retrospectivo con 185.066 pacientes mostró que el uso de agonistas del receptor GLP-1 se asoció con un aumento modesto en la incidencia de retinopatía diabética (HR 1,07; IC del 95%: 1,03-1,11) 3.
- Sin embargo, en pacientes con retinopatía diabética preexistente, los agonistas del receptor GLP-1 se asociaron con una menor ocurrencia de hemorragias vítreas (HR 0,74), glaucoma neovascular (HR 0,78) y ceguera (HR 0,77) 3.
Recomendaciones para la práctica clínica
Evaluación previa al tratamiento
- Realizar un examen oftalmológico completo antes de iniciar el tratamiento con agonistas del receptor GLP-1, especialmente en pacientes con diabetes de larga duración 1.
- Evaluar el estado de la retinopatía antes de intensificar las terapias para reducir la glucosa con agonistas del receptor GLP-1, ya que las reducciones rápidas de A1C pueden asociarse con un empeoramiento inicial de la retinopatía 1.
Monitorización durante el tratamiento
- Los pacientes que inician tratamiento con agonistas del receptor GLP-1, especialmente semaglutida, deben someterse a exámenes oftalmológicos regulares según las recomendaciones actuales 1.
- Si hay evidencia de retinopatía, los exámenes retinianos dilatados posteriores deben repetirse al menos anualmente por un oftalmólogo u optometrista 1.
- Si la retinopatía está progresando o amenaza la visión, los exámenes serán necesarios con mayor frecuencia 1.
Consideraciones especiales
- Evaluar cuidadosamente los riesgos y beneficios de la terapia con semaglutida en pacientes con antecedentes de retinopatía proliferativa 1.
- En pacientes con diabetes tipo 2 que planean un embarazo o están embarazadas, se debe aconsejar sobre el riesgo de desarrollo y/o progresión de la retinopatía diabética 1.
- Las personas con diabetes tipo 1 o tipo 2 preexistente deben recibir un examen ocular antes del embarazo y en el primer trimestre, y deben ser monitoreadas cada trimestre y durante 1 año después del parto según lo indicado por el grado de retinopatía 1.
Balance de riesgos y beneficios
- El riesgo de complicaciones retinianas debe equilibrarse con los beneficios cardiovasculares significativos de los agonistas del receptor GLP-1 1, 4.
- Para la clase de agonistas del receptor GLP-1, la diferencia de tasa para el empeoramiento de la retinopatía es = 0,001 (y el número necesario para dañar [NNH] = 1000) en comparación con la diferencia de tasa para eventos cardiovasculares adversos mayores = -0,013 (número necesario para tratar [NNT] = 77) 2.
- Para semaglutida específicamente, el cálculo fue NNH = 77 y NNT = 43 2.
En conclusión, aunque existe una asociación entre el uso de agonistas del receptor GLP-1 (especialmente semaglutida) y un riesgo ligeramente mayor de complicaciones de la retinopatía diabética, este riesgo es relativamente bajo en comparación con los beneficios cardiovasculares. La monitorización oftalmológica regular y la evaluación cuidadosa de los pacientes con retinopatía preexistente pueden ayudar a mitigar estos riesgos.