Manejo del Índice de Choque Elevado
El manejo de un paciente con índice de choque elevado (>0.9) debe incluir inmediata resucitación con fluidos, monitoreo hemodinámico continuo y, según la causa subyacente, soporte vasopresor o inotrópico para prevenir la progresión del shock y reducir la mortalidad 1.
¿Qué es el índice de choque?
El índice de choque (IC) es la relación entre la frecuencia cardíaca y la presión arterial sistólica (IC = FC/PAS). Este parámetro es una herramienta valiosa para:
- Detectar shock compensado en pacientes aparentemente "normotensos" 2
- Evaluar el grado de hipovolemia y requerimientos de transfusión 1
- Predecir resultados adversos incluso cuando los signos vitales tradicionales parecen normales 3
Valores de referencia del índice de choque
| Índice de Choque | Interpretación | Riesgo |
|---|---|---|
| ≤0.7 | Normal | Bajo |
| >0.7-0.9 | Leve elevación | Moderado (OR 2.5 para transfusión) [2] |
| >0.9-1.1 | Elevación moderada | Alto (OR 8.2 para transfusión) [2] |
| >1.1-1.3 | Elevación severa | Muy alto (OR 24.9 para transfusión) [2] |
| >1.3 | Crítico | Extremo (OR 59.0 para transfusión) [2] |
Algoritmo de manejo para pacientes con índice de choque elevado
1. Evaluación inicial (primeros minutos)
- Verificar vía aérea, respiración y circulación
- Monitorizar signos vitales continuamente
- Calcular el índice de choque (FC/PAS)
- Obtener acceso venoso de gran calibre (preferiblemente dos)
- Obtener muestras para laboratorio urgente:
- Hemograma completo
- Lactato sérico
- Gases arteriales
- Pruebas de coagulación
- Función renal y electrolitos
2. Resucitación inicial (primeros 30 minutos)
- Si IC >0.9: Iniciar resucitación con cristaloides 500 ml en 30 minutos 1
- Evaluar respuesta a fluidos mediante:
- Reducción del índice de choque
- Mejoría de la perfusión (relleno capilar, estado mental)
- Aumento de la diuresis (meta >0.5 ml/kg/h) 1
3. Manejo según respuesta a fluidos
Respondedor a fluidos:
- Continuar reposición de volumen hasta normalizar el índice de choque
- Buscar y tratar la causa subyacente
No respondedor o respondedor transitorio:
- Iniciar soporte vasopresor si persiste hipotensión (PAS <90 mmHg) 1
- Primera línea: norepinefrina con objetivo de PAM ≥65 mmHg 1
- Considerar añadir dobutamina si hay evidencia de disfunción miocárdica 1
4. Monitorización avanzada (según disponibilidad)
- Considerar monitoreo hemodinámico avanzado si IC >1.1 persistente
- Evaluar la saturación venosa central de oxígeno (SvcO₂) (meta >70%) 1
- Monitorizar el lactato sérico y su aclaramiento 1
Manejo específico según etiología del shock
Shock hemorrágico
- Activar protocolo de transfusión masiva si IC >1.3 4
- Control inmediato del sangrado (quirúrgico o intervencionista)
- Transfusión de hemoderivados (considerar relación 1:1:1 de GR:PFC:plaquetas)
Shock séptico
- Iniciar antibióticos de amplio espectro en la primera hora
- Norepinefrina como vasopresor de primera línea 1
- Considerar hidrocortisona 200-300 mg/día si hay shock refractario 1
Shock cardiogénico
- Soporte inotrópico (dobutamina) 1
- Considerar soporte circulatorio mecánico si hay deterioro 1
- Tratar la causa subyacente (revascularización si IAM)
Criterios de alarma y escalamiento de cuidados
- IC >1.1 persistente a pesar de resucitación inicial
- Lactato >4 mmol/L o falta de aclaramiento
- Disfunción orgánica progresiva
- Necesidad de soporte vasopresor a dosis crecientes
Puntos clave para recordar
- El índice de choque es superior a los signos vitales tradicionales para detectar shock compensado 3
- Un IC >0.9 debe considerarse anormal y requiere intervención inmediata 2
- La respuesta a la resucitación inicial debe guiar el manejo subsecuente
- El tratamiento definitivo siempre debe abordar la causa subyacente del shock
Limitaciones del índice de choque
- Puede verse alterado en pacientes con medicamentos que afectan la frecuencia cardíaca (betabloqueantes)
- Los adultos mayores pueden tener respuestas fisiológicas atenuadas 4
- Debe interpretarse en el contexto clínico completo del paciente
El índice de choque es una herramienta simple pero poderosa para la identificación temprana y manejo del shock, permitiendo intervenciones oportunas que pueden mejorar significativamente la supervivencia y reducir la morbilidad.