Furosemida y el riesgo de hipernatremia
La furosemida generalmente no produce hipernatremia como efecto primario, pero puede contribuir a su desarrollo en determinadas circunstancias clínicas, especialmente cuando hay pérdida excesiva de agua libre sin adecuada reposición.
Mecanismo de acción y efectos electrolíticos de la furosemida
La furosemida es un diurético de asa que actúa en el segmento ascendente grueso del asa de Henle, inhibiendo el cotransportador Na-K-2Cl. Sus efectos principales incluyen:
- Aumento de la excreción de sodio, potasio y agua
- Mayor excreción de agua libre que de sodio en términos relativos
- Riesgo de hipokalemia como efecto adverso común 1
Condiciones que pueden llevar a hipernatremia con furosemida
La hipernatremia puede desarrollarse en las siguientes situaciones:
Pérdida desproporcionada de agua libre:
- Cuando hay diuresis sin adecuada reposición de agua 2
- En pacientes con acceso limitado a agua o alteración del mecanismo de la sed (ancianos, pacientes con alteración del estado mental)
Uso de furosemida en estados hiperosmolares:
- Un estudio reciente en modelos porcinos demostró que la furosemida sola después de una carga de cloruro de sodio puede empeorar la hipernatremia al promover principalmente la excreción de agua 2
- Este mismo estudio mostró que la adición de agua libre mejora la excreción de sodio y previene la hipernatremia
Pacientes con cirrosis y ascitis:
- Las guías clínicas recomiendan suspender los diuréticos, incluida la furosemida, si hay hiponatremia severa (sodio sérico <120 mmol/L) 1
- No hay evidencia directa de que la furosemida cause hipernatremia en estos pacientes
Monitorización y precauciones
Para prevenir desequilibrios electrolíticos durante el tratamiento con furosemida:
- Monitorizar regularmente los electrolitos séricos, especialmente sodio y potasio 1, 3
- Evaluar el estado de hidratación del paciente
- Suspender la furosemida si se desarrolla hipokalemia severa (<3 mmol/L) 1
- Considerar la adecuada ingesta de agua libre, especialmente en pacientes ancianos o con alteración del mecanismo de la sed 3
Consideraciones especiales
Pacientes ancianos frágiles: Son más susceptibles a la deshidratación debido a cambios relacionados con la edad en la percepción de la sed y la función renal, lo que aumenta el riesgo de hipernatremia cuando toman furosemida 3
Pacientes con síndrome de antidiuresis inapropiada (SIAD): Un estudio aleatorizado no mostró beneficios de la furosemida con suplemento de NaCl en combinación con restricción de líquidos en comparación con la restricción de líquidos sola para la corrección de la hiponatremia 4
Conclusión
La furosemida por sí misma no causa hipernatremia directamente como mecanismo primario, pero puede contribuir a su desarrollo en situaciones específicas donde hay pérdida excesiva de agua libre sin adecuada reposición, especialmente en pacientes vulnerables como ancianos o aquellos con acceso limitado a agua. La monitorización regular de electrolitos y el estado de hidratación es esencial durante el tratamiento con furosemida.