Alternativas para Reemplazar Propofol en Pacientes con PRIS (Síndrome de Infusión de Propofol)
El midazolam es la alternativa más segura y eficaz para reemplazar el propofol en pacientes que desarrollan síndrome de infusión de propofol (PRIS), pudiendo administrarse en infusión continua con dosis de 0.07-0.5 mg/kg/h. 1
Opciones de Sedación para Reemplazar Propofol
Primera línea: Benzodiazepinas
- Midazolam:
- Dosis inicial: 2 mg IV seguido de incrementos de 1 mg/min según necesidad
- Infusión continua: 0.07-0.5 mg/kg/h
- Ventajas: Vida media corta (2 horas), inicio rápido, buena amnesia 1
- Precaución: Monitorizar en pacientes con EPOC severo o enfermedades neuromusculares
Segunda línea: Agonistas alfa-2 adrenérgicos
- Dexmedetomidina:
Tercera línea: Combinaciones de fármacos
- Combinación benzodiazepina + opioide:
Algoritmo de Selección de Sedante
Evaluar contraindicaciones específicas:
Considerar duración esperada de la ventilación mecánica:
Monitorización durante el cambio:
- Suspender propofol gradualmente mientras se inicia el nuevo sedante
- Monitorizar nivel de sedación usando escala validada (Richmond o Ramsay)
- Vigilar parámetros hemodinámicos y respiratorios durante la transición
Consideraciones Especiales
- Tiempo de recuperación: La dexmedetomidina permite una extubación más rápida que el midazolam (34.8h vs 97.9h) 6
- Costo-efectividad: El midazolam es 4-5 veces menos costoso que el propofol y la dexmedetomidina 5
- Calidad de sedación: Las enfermeras califican mejor la calidad de sedación con midazolam (8.2/10) que con propofol (7.3/10) 5
- Amnesia: El midazolam proporciona amnesia completa en todos los pacientes, mientras que la dexmedetomidina solo en un tercio 5
Precauciones y Monitorización
- Mantener disponible flumazenil (antagonista de benzodiazepinas) cuando se usa midazolam
- Dosis inicial: 250-500 μg 1
- Monitorizar continuamente:
- Oximetría de pulso
- Presión arterial
- Electrocardiograma
- Nivel de sedación cada 2 horas 1
El reemplazo del propofol debe realizarse de manera cuidadosa, considerando las características del paciente y los recursos disponibles, priorizando siempre la seguridad del paciente y la eficacia de la sedación para optimizar los resultados clínicos.