Técnica Quirúrgica: Abordaje Anterolateral para Colocación de Placa Anatómica de Tibia Proximal
El abordaje anterolateral es la técnica de elección para la colocación de placas anatómicas en fracturas de la meseta tibial lateral, ofreciendo excelente visualización y acceso para la reducción anatómica y fijación estable. 1, 2
Indicaciones
- Fracturas de la meseta tibial lateral (Schatzker I-III)
- Fracturas bicondíleas con componente lateral predominante
- Fracturas con extensión a la diáfisis tibial
Anatomía Relevante
- La arteria y nervio tibial anterior cruzan de posterior a anterior en el tercio distal de la tibia (40-110 mm proximal a la articulación del tobillo)
- El nervio peroneo superficial se encuentra en los tejidos subcutáneos de la incisión distal
- El nervio peroneo común discurre alrededor de la cabeza del peroné
Técnica Quirúrgica
Posicionamiento del Paciente
- Paciente en decúbito supino
- Rodilla flexionada a 15-30° (usar soporte bajo la rodilla)
- Torniquete en muslo (opcional)
Incisión y Abordaje
Incisión cutánea:
- Incisión recta o ligeramente curva anterolateral, comenzando 3-5 cm proximal a la línea articular
- Extender distalmente 8-10 cm paralela a la cresta tibial, aproximadamente 1-2 cm lateral a la misma
Disección por planos:
- Incidir la fascia en línea con la incisión cutánea
- Identificar y proteger el nervio peroneo superficial en la porción distal
- Desarrollar el plano entre el músculo tibial anterior y el compartimento lateral
Exposición articular:
- Realizar una artrotomía submeniscal para visualizar la superficie articular
- Elevar el menisco lateral con suturas de tracción para mejorar la visualización
- Opcionalmente, se puede realizar una osteotomía del epicóndilo lateral del fémur para mejorar la exposición en casos complejos 3
Reducción de la Fractura
Visualización:
- Colocar un distractor femoral para mejorar la visualización y facilitar la reducción
- Para fracturas con depresión, crear una ventana cortical utilizando una fresa triple
Elevación de fragmentos:
- Elevar los fragmentos deprimidos con un elevador o impactor
- Rellenar el defecto metafisario con injerto óseo o sustituto óseo
Reducción de fragmentos articulares:
- Confirmar la reducción anatómica mediante visualización directa a través de la artrotomía submeniscal
- Utilizar fijación provisional con agujas de Kirschner
Colocación de la Placa Anatómica
Selección de la placa:
- Utilizar placa anatómica de soporte lateral con tornillos de bloqueo
- Para fracturas con componente posterolateral, considerar una placa específica para esta región 4
Posicionamiento de la placa:
- Colocar la placa en la cara anterolateral de la tibia proximal
- La porción proximal debe quedar justo debajo del borde articular
Fijación de la placa:
- Colocar tornillos "rafting" subcondrales para soportar la superficie articular
- Asegurar la placa a la diáfisis con tornillos de bloqueo y/o corticales
- Verificar la posición y longitud de los tornillos mediante fluoroscopia
Cierre
- Irrigación abundante
- Reparación de la artrotomía submeniscal con suturas absorbibles
- Cierre de la fascia con suturas absorbibles
- Cierre subcutáneo y cutáneo según preferencia
Consideraciones Especiales
Fracturas posterolaterales complejas: Para fracturas con extensión posterolateral significativa, se puede complementar el abordaje anterolateral con:
Técnica aséptica: Debe mantenerse una técnica aséptica rigurosa durante todo el procedimiento para minimizar el riesgo de infección 1
Cuidados Postoperatorios
- Movilización temprana según tolerancia
- Carga de peso progresiva según el patrón de fractura y estabilidad de la fijación
- Seguimiento radiográfico para evaluar la consolidación
Complicaciones Potenciales
- Lesión del nervio peroneo común o superficial
- Infección del sitio quirúrgico
- Rigidez articular
- Consolidación viciosa o no unión
- Artrosis postraumática
El abordaje anterolateral proporciona excelente exposición para la reducción anatómica y fijación estable de las fracturas de la meseta tibial lateral, siendo fundamental para restaurar la congruencia articular y la estabilidad, minimizando así el riesgo de artrosis postraumática y optimizando los resultados funcionales.