Uso de Bicarbonato Posterior al Retorno de la Circulación Espontánea Después de un Paro Cardiaco
No se recomienda la administración rutinaria de bicarbonato de sodio después del retorno a la circulación espontánea (RCE) tras un paro cardiaco, excepto en situaciones específicas como acidosis metabólica severa (pH arterial < 7.1 y déficit de base < -10), hiperpotasemia o sobredosis de antidepresivos tricíclicos. 1, 2
Evidencia contra el uso rutinario de bicarbonato
- La administración rutinaria de bicarbonato durante o después de un paro cardiaco no ha demostrado mejorar las tasas de supervivencia o los resultados clínicos 1, 3
- El bicarbonato puede crear una alcalosis extracelular que desplaza la curva de saturación de oxihemoglobina e inhibe la liberación de oxígeno a los tejidos 1
- La administración de bicarbonato genera exceso de CO₂, que puede difundir hacia las células miocárdicas y cerebrales, potencialmente contribuyendo a la acidosis intracelular 1
- El bicarbonato puede producir hipernatremia e hiperosmolaridad, comprometiendo la perfusión coronaria al reducir la resistencia vascular sistémica 1
- Puede inactivar las catecolaminas administradas simultáneamente, reduciendo su eficacia 1
Situaciones específicas donde el bicarbonato puede ser beneficioso
- Acidosis metabólica severa preexistente (pH arterial < 7.1 y déficit de base < -10) 1, 2
- Paro cardiaco asociado con hiperpotasemia 1, 4
- Paro cardiaco secundario a sobredosis de antidepresivos tricíclicos 1, 2
- Paro cardiaco relacionado con toxicidad por bloqueadores de canales de sodio 1
Dosificación cuando está indicado
- Para paro cardiaco, la FDA recomienda una dosis intravenosa rápida de uno a dos viales de 50 ml (44.6 a 100 mEq) inicialmente 5
- Si es necesario, puede continuarse a una tasa de 50 ml (44.6 a 50 mEq) cada 5 a 10 minutos, según lo indiquen el pH arterial y el monitoreo de gases en sangre 5
- La dosis inicial típica es de 1 mEq/kg 1
- La terapia debe guiarse por la concentración de bicarbonato o el déficit de base calculado a partir del análisis de gases en sangre cuando sea posible 1
Alternativas al bicarbonato
- La restauración del equilibrio ácido-base durante y después del paro cardiaco se logra principalmente mediante:
Precauciones importantes
- Las soluciones de bicarbonato son hipertónicas y pueden producir un aumento indeseable en la concentración plasmática de sodio al corregir la acidosis metabólica 5
- No se recomienda intentar la corrección completa de un contenido bajo de CO₂ total durante las primeras 24 horas de terapia, ya que puede acompañarse de una alcalosis no reconocida debido a un retraso en el reajuste de la ventilación a la normalidad 5
- Se debe monitorizar el pH venoso y el anión gap para seguir la resolución de la acidosis 6
Algoritmo de decisión para el uso de bicarbonato post-RCE
Evaluar la presencia de condiciones específicas:
- Acidosis metabólica severa (pH < 7.1, déficit de base < -10)
- Hiperpotasemia
- Sobredosis de antidepresivos tricíclicos
- Toxicidad por bloqueadores de canales de sodio
Si alguna de estas condiciones está presente:
- Administrar bicarbonato de sodio a 1 mEq/kg inicialmente
- Monitorizar gases arteriales cada 2-4 horas
- Ajustar dosis según respuesta clínica y valores de laboratorio
Si ninguna de estas condiciones está presente:
- No administrar bicarbonato de sodio
- Enfocarse en mantener una ventilación adecuada y optimizar la perfusión tisular
La evidencia actual sugiere que el uso rutinario de bicarbonato después del RCE no mejora los resultados centrados en el paciente y podría ser perjudicial 3, 7.