La inestabilidad de la marcha sí es una focalidad neurológica
La inestabilidad de la marcha es considerada una focalidad neurológica ya que refleja disfunción en componentes específicos del sistema nervioso que controlan la coordinación y el equilibrio.
Fundamentos neurológicos de la inestabilidad de la marcha
La inestabilidad de la marcha puede originarse por alteraciones en diferentes estructuras neurológicas:
El síndrome vestibular agudo (AVS) se caracteriza por vértigo persistente, náuseas/vómitos, inestabilidad de la marcha, nistagmo e intolerancia al movimiento de la cabeza, indicando una posible disfunción neurológica 1
La inestabilidad de la marcha puede ser manifestación de disfunción cerebelosa, medular, de nervios periféricos sensoriales o del sistema vestibular, cada uno con características distintivas en el examen neurológico 1
Los trastornos de la marcha son signos comunes en enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson, parkinsonismos atípicos, hidrocefalia normotensiva, enfermedad cerebrovascular, trastornos demenciales y esclerosis múltiple 2
Evaluación clínica de la inestabilidad de la marcha
El examen neurológico enfocado en la marcha proporciona información valiosa para el diagnóstico:
La evaluación debe incluir la observación de la postura, el equilibrio y la coordinación durante la marcha, buscando signos específicos como ataxia, marcha parkinsoniana o alteraciones en la base de sustentación 3
El examen neuromotor debe evaluar la calidad y cantidad de movimiento, incluyendo la transición desde la posición sentada a la bipedestación, y la capacidad para caminar, correr, saltar y mantener el equilibrio 1
Los problemas de marcha y equilibrio adquieren especial importancia en personas con deterioro cognitivo, ya que el riesgo de caídas aumenta significativamente cuando coexisten alteraciones sensoriomotoras con déficits cognitivos o conductuales 1
Diagnóstico diferencial según el patrón de inestabilidad
Diferentes patrones de inestabilidad de la marcha sugieren distintas localizaciones de la lesión neurológica:
La ataxia truncal y la titubación (movimientos rítmicos y espasmódicos de cabeza o cuerpo) se observan especialmente en trastornos que afectan la línea media cerebelosa 1
Si la patología involucra la médula espinal, puede haber debilidad, hiperreflexia, espasticidad y pérdida sensorial además de ataxia 1
Si la patología afecta el sistema vestíbulo-cerebeloso, puede haber náuseas, vómitos y vértigo 1
La ataxia debida a neuropatía periférica se asocia con pérdida sensorial, hiporreflexia y a menudo debilidad 1
Implicaciones diagnósticas importantes
La presencia de inestabilidad de la marcha puede orientar hacia diagnósticos específicos:
En pacientes con síndrome vestibular agudo, la inestabilidad de la marcha puede ser el único signo de un infarto del territorio posterior, incluso sin otros déficits neurológicos focales evidentes 1
La presencia de parkinsonismo (bradicinesia/acinesia, postura/marcha parkinsoniana y rigidez) en pacientes con trastornos de la marcha sugiere enfermedad neurodegenerativa 1
El trastorno de marcha congelada progresiva primaria es una entidad clínica distinta que se manifiesta predominantemente como un trastorno progresivo de la marcha congelada, que puede evolucionar a inestabilidad postural y estado de silla de ruedas en 5 años 4
Consideraciones especiales
La inestabilidad de la marcha en posición supina, precedida por un aura o seguida de confusión o amnesia, probablemente sea causada por un trastorno neurológico 1
Los signos neurológicos focales como diplopía, debilidad de extremidades, déficits sensoriales o dificultades del habla indican una anormalidad en un área cerebral particular 1
El cerebelo juega un papel crucial en la coordinación del movimiento normal y puede estar involucrado en la adaptación y el aprendizaje motor normal, por lo que las lesiones cerebelosas producen alteraciones características de la marcha 5
Los trastornos neurológicos de la marcha, el equilibrio y la postura ofrecen pistas útiles sobre la patología subyacente en pacientes con diagnóstico clínico incierto, especialmente en las primeras etapas de los trastornos neurológicos 6