Usos Terapéuticos del Carderidol (Pipamperone)
El Carderidol (Pipamperone) es un neuroléptico butirofenónico eficaz principalmente para el tratamiento de trastornos psicóticos, especialmente en pacientes con esquizofrenia refractaria, trastornos conductuales en pacientes con discapacidad intelectual y delirio, mostrando buenos resultados tanto en síntomas positivos como negativos.
Indicaciones principales
Esquizofrenia refractaria: Puede ser utilizado como terapia de aumento en combinación con clozapina en pacientes que no responden adecuadamente a la monoterapia antipsicótica, mejorando síntomas como alucinaciones auditivas, delirios, trastornos del pensamiento formal, anhedonia y aislamiento social 1
Trastornos conductuales en pacientes con discapacidad intelectual: Muestra eficacia significativa en el manejo de alteraciones conductuales en pacientes con discapacidad intelectual severa, con mejoras estadísticamente significativas en 9 de 12 ítems evaluados en escalas de comportamiento 2
Trastornos del sueño y agitación: Actúa rápidamente en pacientes con trastornos prominentes del sueño y/o agitación, siendo eficaz como sedante en pacientes psicóticos crónicos problemáticos 3
Delirio: Eficaz en el manejo del delirio en todas sus variantes (hipoactivo, hiperactivo y mixto), logrando la resolución del delirio en el 70% de los pacientes cuando se usa como monoterapia 4
Mecanismo de acción y perfil farmacológico
El pipamperone es un derivado butirofenónico con características "atípicas" debido a su antagonismo selectivo de receptores dopaminérgicos D4 en comparación con D2, y antagonismo de receptores serotoninérgicos 5HT-2A 1
Comparte características comunes con la clozapina (antagonismo 5HT-2A y selectividad de bloqueo D4 > D2), lo que explica su eficacia en esquizofrenia refractaria y su bajo riesgo de efectos extrapiramidales 1
Dosificación
Esquizofrenia: Dosis óptima entre 160-320 mg/día, iniciando con 80 mg/día y aumentando gradualmente 3
Trastornos conductuales en discapacidad intelectual: Dosis entre 40-180 mg/día divididas en una a tres tomas 2
Delirio: Dosis bajas como monoterapia o como adyuvante a haloperidol 4
Ventajas clínicas
Bajo riesgo de efectos extrapiramidales: Su perfil farmacológico "atípico" resulta en menor incidencia de síntomas extrapiramidales 1, 3
Efecto ahorrador de benzodiacepinas: Cuando se usa como adyuvante al haloperidol, disminuye la necesidad de lorazepam en el manejo del delirio 4
Eficacia en múltiples subtipos de delirio: Igualmente efectivo en delirio hipoactivo, hiperactivo y mixto 4
Eficacia en pacientes refractarios: Útil en aproximadamente el 20% de pacientes con esquizofrenia que no responden adecuadamente a la monoterapia antipsicótica 5
Consideraciones especiales
Monitorización: Se recomienda documentar los síntomas objetivo y la respuesta al tratamiento, vigilar posibles efectos secundarios y evaluar regularmente las necesidades de dosificación según la fase de la enfermedad 5
Combinación con otros fármacos: Puede usarse como monoterapia o como adyuvante a otros antipsicóticos como clozapina o haloperidol, potencialmente permitiendo reducir la dosis de estos últimos y limitar sus efectos adversos 1, 4
Poblaciones especiales: Particularmente útil en pacientes con discapacidad intelectual severa y trastornos conductuales, con estudios que muestran mejoras significativas y buena tolerabilidad 2, 6