Clasificación de la Comunicación Interventricular en Relación a la Válvula Tricúspide
La comunicación interventricular (CIV) no es considerada un defecto postricuspídeo en su clasificación anatómica estándar. 1
Clasificación anatómica de las CIV
Las comunicaciones interventriculares se clasifican en cuatro tipos anatómicos principales según su localización en el septum ventricular:
Tipo 1 (Outlet/Supracristal): Se localiza en la porción de salida del ventrículo derecho, representando aproximadamente el 6% de los defectos en poblaciones no asiáticas y hasta el 33% en pacientes asiáticos. El cierre espontáneo de este tipo de defecto es poco común. 1
Tipo 2 (Membranoso/Perimembranoso): Son los más comunes, representando casi el 80% de los defectos. Se ubica en el septum membranoso y es adyacente a la valva septal de la válvula tricúspide. Puede formar un "aneurisma" del septum ventricular cuando la valva tricúspide se adhiere al defecto. En el lado izquierdo del septum, el defecto es adyacente a la válvula aórtica. 1
Tipo 3 (Inlet): Ocurren en la parte inferior del ventrículo derecho y adyacente a la válvula tricúspide. Estos defectos son típicos en pacientes con síndrome de Down. 1
Tipo 4 (Muscular): Pueden estar localizados centralmente (medio-muscular), apicalmente, o en el margen del septum y la pared libre del ventrículo derecho. Pueden ser múltiples y el cierre espontáneo es común. 1
Relación con la válvula tricúspide
En la clasificación anatómica-fisiopatológica de los defectos cardíacos congénitos, las CIV se clasifican como defectos post-tricuspídeos en contraposición a los defectos pre-tricuspídeos (como la comunicación interauricular), pero esto se refiere a su posición en relación al flujo sanguíneo y no a su anatomía específica. 1
Defectos pre-tricuspídeos: Son aquellos que ocurren antes de la válvula tricúspide en el circuito de circulación (como las comunicaciones interauriculares). 1
Defectos post-tricuspídeos: Son aquellos que ocurren después de la válvula tricúspide en el circuito de circulación (como las CIV y el ductus arterioso persistente). 1
Características específicas según el tipo de CIV
En las CIV perimembranosas (tipo 2), existe una continuidad fibrosa entre las válvulas tricúspide y aórtica en aproximadamente el 66% de los casos. Esta continuidad siempre involucra la valva tricúspide anterior. 2
En las CIV de entrada (tipo 3), el defecto se abre predominantemente en el componente de entrada del ventrículo derecho en ausencia de una unión auriculoventricular común. 1
Las CIV musculares (tipo 4) se encuentran dentro del componente trabeculado del septum ventricular. 1
Importancia clínica de la clasificación
La clasificación precisa de las CIV es fundamental para:
Determinar el enfoque quirúrgico más adecuado: Las CIV perimembranosas, supracristales y de entrada generalmente requieren cierre quirúrgico, mientras que para las CIV musculares pueden considerarse métodos percutáneos o híbridos. 3, 4
Evaluar el riesgo de complicaciones: Por ejemplo, las CIV perimembranosas tienen mayor riesgo de prolapso de la válvula aórtica (14% de los pacientes). 4
Predecir la probabilidad de cierre espontáneo: Las CIV musculares tienen mayor probabilidad de cierre espontáneo que otros tipos. 1, 3
La comprensión de la anatomía específica de cada tipo de CIV es esencial para el manejo adecuado y la optimización de los resultados clínicos en estos pacientes. 3, 5