Anticonvulsivantes Recomendados para Crisis Convulsivas en el Embarazo
La lamotrigina y el levetiracetam son los anticonvulsivantes de primera elección para manejar trastornos convulsivos durante el embarazo debido a su menor riesgo teratogénico. 1, 2
Opciones de Tratamiento por Orden de Preferencia
Primera Línea
- Lamotrigina: Presenta el menor potencial teratogénico entre los anticonvulsivantes y es segura para el desarrollo cognitivo fetal 1, 3
- Levetiracetam: Tiene un perfil de seguridad favorable durante el embarazo con bajo riesgo de malformaciones congénitas 1, 2
- La combinación de lamotrigina-levetiracetam se asocia con un 60% menos riesgo de malformaciones congénitas mayores en comparación con el valproato en monoterapia 2
Segunda Línea
- Oxcarbazepina: Presenta un perfil teratogénico favorable, aunque con menos evidencia que lamotrigina y levetiracetam 1, 4
- Se debe considerar monitoreo de niveles séricos durante el embarazo 4
Medicamentos a Evitar o Usar con Precaución
- Valproato: Debe evitarse siempre que sea posible debido a sus efectos teratogénicos y el impacto negativo en el desarrollo neuropsicológico de los niños expuestos in utero 1
- Topiramato: Tiende a tener un perfil desfavorable en términos de teratogenicidad 1
- Carbamazepina: Requiere precaución por su potencial teratogénico y la necesidad de realizar pruebas de HLA-B*15:02 antes de iniciar el tratamiento, especialmente en población asiática 5, 6
Consideraciones Importantes Durante el Embarazo
Ajustes de Dosis
- La mayoría de los anticonvulsivantes (especialmente lamotrigina, oxcarbazepina y levetiracetam) requieren aumentos de dosis durante el embarazo para compensar la disminución de los niveles séricos 1, 7
- Se recomienda monitorizar los niveles plasmáticos cada 4 semanas durante todo el embarazo 8
- Cuando los niveles plasmáticos caen por debajo de la concentración de referencia, se debe aumentar la dosis en un 20-25% 8
Suplementación
- Se recomienda la suplementación con ácido fólico (4 mg diarios) iniciando al menos un mes antes de la concepción y continuando durante el primer trimestre para reducir el riesgo de malformaciones congénitas mayores, especialmente defectos del tubo neural 5
Monitoreo Postparto
- Después del parto, los niveles séricos vuelven rápidamente a los valores basales, por lo que se debe reducir la dosis empíricamente 1
- Se recomienda medir los niveles plasmáticos dentro de la primera o segunda semana postparto 8
- Si los niveles son más altos que la concentración de referencia, se debe reducir la dosis en un 20-25% 8
Lactancia
- La mayoría de los anticonvulsivantes en monoterapia son moderadamente seguros durante la lactancia 1
- Se debe alentar la lactancia materna en mujeres con epilepsia que toman anticonvulsivantes como lamotrigina o levetiracetam 4
- Se recomienda monitorizar al bebé para detectar posibles efectos adversos como somnolencia, irritabilidad o problemas de alimentación 4
Consideraciones Especiales
- Las mujeres con epilepsia tienen aproximadamente un tercio de probabilidades de experimentar más convulsiones durante el embarazo 5
- Los trastornos convulsivos aumentan el riesgo de anomalías congénitas, independientemente de si la madre está tomando medicación 5
- Es esencial lograr el control de las convulsiones antes del embarazo para reducir la morbilidad materna y fetal 5
Errores Comunes a Evitar
- No suspender abruptamente los anticonvulsivantes durante el embarazo, ya que esto puede precipitar un estado epiléptico 4
- No mantener dosis fijas durante todo el embarazo, ya que los cambios metabólicos requieren ajustes frecuentes 1, 8
- No ignorar la necesidad de reducir las dosis en el postparto, lo que podría llevar a toxicidad 8