Tratamiento de las Bulas
El tratamiento estándar para las bulas consiste en perforarlas en la base con una aguja estéril, manteniendo el techo de la ampolla como apósito biológico, seguido de limpieza con solución antimicrobiana y aplicación de un emoliente para favorecer la cicatrización. 1
Manejo general de las bulas
Procedimiento recomendado para el tratamiento de bulas
- Limpiar suavemente la bula con solución antimicrobiana, teniendo cuidado de no romperla 1
- Perforar la bula en su base con una aguja estéril, con el bisel hacia arriba, seleccionando un sitio que permita el drenaje por gravedad 1
- Aplicar presión suave con gasas estériles para facilitar el drenaje y absorber el fluido 1
- No retirar el techo de la bula, ya que actúa como apósito biológico natural 1
- Después de drenar el fluido, limpiar nuevamente con solución antimicrobiana 1
- Aplicar un emoliente suave, como vaselina blanca al 50% y parafina líquida al 50%, para apoyar la función de barrera y reducir la pérdida de agua transcutánea 1
- En caso necesario, aplicar un apósito no adherente 1
Consideraciones especiales según el tipo y localización de las bulas
- Para bulas grandes que requieren mejor drenaje, usar una aguja más grande y perforar más de una vez 1
- En bulas dolorosas, administrar analgesia antes de iniciar el procedimiento 1
- En bulas palmares y plantares dolorosas, perforar la bula y dejar el techo intacto 2
- En bulas rotas sin signos clínicos de infección, mantener los restos del techo de la ampolla 2
- En bulas rotas con signos clínicos de infección, retirar los restos del techo de la ampolla 2
- En bulas de quemaduras de grado 2a o superior, retirar el techo de la ampolla 2
Prevención y manejo de complicaciones
Control de infecciones
- La infección y sepsis son riesgos significativos, por lo que es esencial vigilar signos de infección 1
- Realizar lavado diario con productos antibacterianos para disminuir la colonización 1
- Cambiar los apósitos utilizando técnica aséptica 1
- En pacientes con erosiones extensas, implementar aislamiento de barrera 1
- Tomar muestras para cultivos bacterianos y virales en erosiones con signos clínicos de infección 1
- Aplicar antimicrobianos tópicos por períodos cortos cuando sea apropiado 1
- Usar antibióticos sistémicos si hay signos locales o sistémicos de infección 1
Control del dolor
- El control del dolor es esencial, atendiendo tanto la analgesia aguda como de mantenimiento 1
- Proporcionar analgesia adicional a corto plazo cuando sea necesario, por ejemplo, durante los cambios de apósito 1
- En casos complejos, considerar la consulta con un equipo especializado en manejo del dolor 1
Tratamiento según la extensión y gravedad
Para bulas pequeñas o asintomáticas
- Si las bulas cubren <10% de la superficie corporal y son asintomáticas, se puede optar por observación o cuidado local de la herida 1
- Las bulas no complicadas sin dolor a la presión pueden dejarse intactas 2
Para bulas extensas o sintomáticas
- En bulas que cubren 10-30% de la superficie corporal, considerar tratamiento con corticosteroides tópicos de alta potencia 1
- En casos graves con afectación >30% de la superficie corporal, considerar hospitalización y tratamiento sistémico 1
- Para pacientes con bulas extensas, es fundamental la atención al balance de fluidos, estabilidad hemodinámica, termorregulación y apoyo nutricional 1
Medidas adicionales de cuidado
Cuidados generales
- Utilizar baños con antisépticos y/o almidón de trigo en casos de lesiones erosivas extensas 1
- Documentar en una tabla diaria el número y localización de nuevas bulas para monitorizar la progresión de la enfermedad 1
- En pacientes malnutridos, proporcionar suplementos dietéticos 1
- Considerar profilaxis de osteoporosis si se utilizan corticosteroides sistémicos por más de 3 meses 1
Consideraciones para poblaciones especiales
- En embarazadas con enfermedades ampollosas, se requiere cooperación estrecha entre dermatólogo, obstetra y neonatólogo 1
- En pacientes que reciben inmunosupresores, considerar vacunación contra influenza estacional y neumococo (evitando vacunas vivas atenuadas) 1
El manejo de las bulas debe adaptarse según su etiología, localización y características clínicas, priorizando siempre la prevención de infecciones y el control del dolor para optimizar la cicatrización y minimizar las complicaciones 2.