Tabla de las Fascias Profundas del Cuello
Las fascias profundas del cuello se organizan en capas específicas que forman espacios anatómicos con importantes implicaciones quirúrgicas y clínicas.
Capas de la Fascia Cervical Profunda
| Capa | Hojas/Divisiones | Espacios que genera | Límites superiores e inferiores | Estructuras que contiene | Importancia quirúrgica |
|---|---|---|---|---|---|
| Capa Superficial (Fascia de Inversión) | Hoja superficial y profunda | Espacio subcutáneo | Superior: Base del cráneo Inferior: Tórax (clavícula y esternón) |
Músculos esternocleidomastoideo y trapecio | Vía de acceso quirúrgico para abordaje de la vaina carotídea [1] |
| Capa Media (Fascia Pretraqueal) | Hoja muscular y visceral | Espacio pretraqueal Espacio visceral |
Superior: Hueso hioides Inferior: Mediastino superior |
Glándula tiroides, tráquea, esófago, músculos infrahioideos | Punto de partida de infecciones profundas desde la cavidad oral [2,3] |
| Capa Profunda (Fascia Prevertebral) | Hoja prevertebral y alar | Espacio prevertebral Espacio retrofaríngeo Espacio de peligro |
Superior: Base del cráneo Inferior: Mediastino |
Columna vertebral, músculos prevertebrales, plexo braquial | Vía de diseminación de infecciones hacia el mediastino [2,3] |
Espacios Fasciales del Cuello
| Espacio | Límites | Contenido | Importancia quirúrgica |
|---|---|---|---|
| Espacio Submandibular | Superior: Mandíbula Inferior: Hueso hioides Medial: Músculos milohioideo y hiogloso Lateral: Fascia superficial |
Glándula submandibular, ganglios linfáticos, arteria y vena facial | Estación de relevo para infecciones que se propagan a espacios profundos [2] |
| Espacio Masticatorio | Superior: Base del cráneo Inferior: Ángulo mandibular Medial: Espacio parafaríngeo Lateral: Fascia superficial |
Músculos masticatorios, rama mandibular | Punto de origen de infecciones odontogénicas [3] |
| Espacio Parafaríngeo | Superior: Base del cráneo Inferior: Hueso hioides Anterior: Espacio masticatorio Posterior: Espacio retrofaríngeo |
División prestiloidea: tejido adiposo División poststiloidea: paquete neurovascular (carótida, yugular, nervios craneales IX-XII) |
Centro de recepción de infecciones y vía hacia el mediastino [2] |
| Espacio Retrofaríngeo | Superior: Base del cráneo Inferior: Mediastino superior (T1-T2) Anterior: Fascia bucofaríngea Posterior: Fascia alar |
Ganglios linfáticos, tejido areolar | Vía directa de propagación de infecciones al mediastino [2,3] |
| Espacio de Peligro | Superior: Base del cráneo Inferior: Diafragma Anterior: Fascia alar Posterior: Fascia prevertebral |
Tejido areolar laxo | Permite la propagación de infecciones desde el cuello hasta el mediastino posterior [3] |
| Vaina Carotídea | Superior: Base del cráneo Inferior: Arco aórtico |
Arteria carótida, vena yugular interna, nervio vago | Vía de diseminación de infecciones hacia el mediastino [2,1] |
Características Anatómicas Importantes
- La capa superficial de la fascia cervical profunda no es continua entre los músculos esternocleidomastoideo y trapecio, creando una vía de acceso directa a la vaina carotídea 1
- La fascia cervical profunda forma un sistema de doble capa que alberga el nervio supraclavicular en su porción inferior 4
- Los espacios fasciales del cuello están interconectados, permitiendo la propagación de infecciones entre ellos 2, 3
- La división del cuello infrahioideo en seis espacios discretos está determinada por las tres capas de la fascia cervical profunda 5
Importancia Quirúrgica General
- Las infecciones de los espacios profundos del cuello pueden propagarse rápidamente entre los espacios fasciales 6
- El diagnóstico temprano de infecciones como la fascitis necrotizante es crucial para prevenir complicaciones graves 6
- La intervención quirúrgica es la modalidad terapéutica principal en casos de infecciones necrotizantes de los espacios fasciales 6
- La evaluación por imágenes (TC o RM) puede mostrar edema que se extiende a lo largo del plano fascial en casos de infección 6
- La mayoría de las infecciones de los espacios profundos del cuello son polimicrobianas, con un promedio de 5 patógenos en cada herida 6, 3