Ajuste de dosis insulina glargina a insulina NPH
Al cambiar de insulina glargina a insulina NPH, se recomienda iniciar con la misma dosis total diaria de insulina NPH que se estaba utilizando de glargina, pero dividida en dos administraciones: 2/3 por la mañana y 1/3 por la noche. 1
Consideraciones generales para la conversión
- Cuando se cambia de insulina glargina (100 unidades/mL) a NPH, la dosis inicial recomendada de NPH es la misma que la dosis de glargina que se está suspendiendo 2
- Sin embargo, para optimizar el control glucémico, esta dosis debe dividirse en dos administraciones diarias debido a la diferencia en los perfiles farmacocinéticos 1
- La división recomendada es: 2/3 de la dosis total en la mañana y 1/3 en la noche 1
Algoritmo de ajuste
Inicio de la terapia con NPH:
Titulación de la dosis:
Monitorización:
Diferencias farmacológicas importantes
- La insulina NPH tiene un perfil de acción intermedio con un pico a las 4-6 horas después de la administración, a diferencia de la glargina que tiene un perfil más plano durante 24 horas 3
- La insulina NPH requiere agitación adecuada antes de la administración para garantizar una mezcla homogénea 1
- El riesgo de hipoglucemia, especialmente nocturna, puede ser mayor con NPH en comparación con glargina 4, 5
Consideraciones especiales
- Para pacientes con diabetes tipo 1, la NPH debe usarse junto con insulina prandial de acción rápida 1
- En pacientes que reciben corticosteroides matutinos, la administración matutina de NPH puede ser especialmente beneficiosa para contrarrestar la hiperglucemia inducida por esteroides 3, 6
- Si el paciente experimenta hipoglucemia frecuente con NPH, considerar volver a una insulina basal análoga de acción prolongada 3
Errores comunes a evitar
- No agitar adecuadamente la insulina NPH antes de la administración 1
- No ajustar la dosis según las necesidades individuales del paciente 1
- No considerar la diferencia en el perfil de acción entre glargina y NPH, lo que puede llevar a un control glucémico subóptimo 3
- No monitorizar adecuadamente la glucemia durante la transición, especialmente durante la noche cuando el riesgo de hipoglucemia es mayor 4
La transición de insulina glargina a NPH requiere una monitorización cuidadosa y ajustes de dosis basados en los niveles de glucemia para garantizar un control glucémico óptimo mientras se minimiza el riesgo de hipoglucemia 1.