Tratamiento para hongos en pulmón
El voriconazol es el tratamiento de primera línea para infecciones fúngicas pulmonares, especialmente para aspergilosis invasiva, con una dosis de carga de 6 mg/kg IV cada 12 horas el primer día, seguido de 4 mg/kg IV cada 12 horas o 200 mg oral dos veces al día. 1, 2
Tratamiento según el tipo de infección fúngica pulmonar
Aspergilosis invasiva
- Voriconazol como primera opción terapéutica por su eficacia superior y mejores tasas de supervivencia (71% vs 58% a las 12 semanas) en comparación con anfotericina B 1, 2
- Régimen de dosificación: dosis de carga de 6 mg/kg IV cada 12 horas el primer día, seguido de mantenimiento con 4 mg/kg IV cada 12 horas 1, 3
- Se puede cambiar a terapia oral con 200 mg dos veces al día después de al menos 7 días de tratamiento IV cuando el paciente mejore clínicamente 3
- La duración del tratamiento debe ser de 6-12 semanas mínimo, continuando hasta la resolución o estabilización de todas las manifestaciones clínicas y radiográficas 1, 2
Alternativas de primera línea
- Anfotericina B liposomal (L-AmB) a dosis de 3-5 mg/kg/día IV como alternativa en pacientes que no toleran voriconazol 1, 2
- Isavuconazol como otra alternativa con eficacia comparable al voriconazol 2
Aspergilosis pulmonar crónica
- Itraconazol o voriconazol por vía oral como tratamiento de elección 4
- La duración del tratamiento es de 6-12 meses 5
Mucormicosis (zigomicosis)
- Anfotericina B liposomal a dosis ≥5 mg/kg/día es el tratamiento preferido 4
- La resección quirúrgica del tejido infectado es obligatoria 4
Pneumocistis jirovecii (PCP)
- Trimetoprim/sulfametoxazol (TMP/SMX) a dosis de TMP 15-20 mg/kg más SMX 75-100 mg/kg diarios 4
- Iniciar tratamiento inmediatamente después de obtener muestras representativas 4
- Duración mínima de 2 semanas 4
- En caso de intolerancia o fallo terapéutico: atovaquona, pentamidina IV o clindamicina más primaquina 4
Monitorización del tratamiento
- Evaluación clínica seriada de síntomas y signos 2, 6
- Imágenes radiográficas regulares con TC 2, 6
- Ensayos seriados de galactomanano sérico para monitorizar la respuesta al tratamiento en aspergilosis 2, 6
- Monitorización de niveles terapéuticos para antifúngicos azólicos, especialmente en casos de fallo terapéutico 1, 5
Terapia de rescate
- Formulaciones lipídicas de anfotericina B para pacientes que fallan a la terapia primaria 1
- Equinocandinas (caspofungina, micafungina) como opciones de terapia de rescate 1, 6
- Itraconazol como opción de terapia de rescate 1, 6
Consideraciones especiales
- Aspergillus terreus es clínicamente resistente a anfotericina B, requiriendo terapia con azoles 1
- El retraso en la terapia antifúngica mientras se espera confirmación diagnóstica puede empeorar los resultados en pacientes de alto riesgo 2
- No se recomienda el uso de equinocandinas como monoterapia primaria debido a su eficacia inferior comparada con voriconazol 2
- La terapia combinada no se recomienda rutinariamente para tratamiento primario, pero puede considerarse para terapia de rescate 1
- En áreas con alta prevalencia de A. fumigatus resistente a azoles, la anfotericina B liposomal puede reemplazar al voriconazol como tratamiento de primera línea 2
Advertencias y precauciones
- La anfotericina B puede causar efectos secundarios graves, incluyendo nefrotoxicidad 4, 7
- El voriconazol puede causar alteraciones en las pruebas de función hepática, reacciones cutáneas y alteraciones visuales, aunque generalmente son leves y transitorias 8
- Se debe verificar el nombre del producto y la dosis antes de la administración de anfotericina B, especialmente si la dosis excede 1,5 mg/kg 7
- Algunos aislamientos de A. fumigatus pueden mostrar persistencia al voriconazol, lo que podría influir en el resultado de la infección 9