El Ataque Isquémico Transitorio (AIT)
Un ataque isquémico transitorio (AIT) es un episodio breve de disfunción neurológica causado por isquemia cerebral o retiniana focal, con síntomas clínicos que típicamente duran menos de una hora, y sin evidencia de infarto en las pruebas de imagen.
Definición y evolución del concepto
- Tradicionalmente, el AIT se definía como un episodio de déficit neurológico focal o global con resolución completa de síntomas en menos de 24 horas, sin causa no vascular aparente 1
- La definición moderna ha evolucionado con el avance de las técnicas de neuroimagen, enfatizando la duración breve (típicamente menos de una hora), la ausencia de infarto en las pruebas de imagen, y la naturaleza focal de la alteración 2
- Los pacientes con síntomas transitorios pero que presentan lesiones en la resonancia magnética de difusión ahora se clasifican como ictus isquémicos y no como AIT 1
Características clínicas y presentación
- Los síntomas del AIT son súbitos y transitorios, e incluyen paresia unilateral, alteraciones del habla y ceguera monocular 3
- La presentación clínica varía según el territorio vascular afectado, pudiendo manifestarse como amaurosis fugax (ceguera monocular transitoria) cuando afecta la arteria oftálmica 1
- El inicio súbito, déficit neurológico focal o alteraciones del habla son más probables en verdaderos AIT que en condiciones que los imitan 3
Importancia clínica y riesgo de ictus
- El AIT es un importante predictor de ictus; el riesgo es más alto en la primera semana, aproximadamente 13% en los primeros 90 días, y hasta 30% en los primeros 5 años 1
- El riesgo de ictus después de un AIT es sustancial: 8% a los 7 días y 11,6% a los 90 días 2
- En pacientes con enfermedad carotídea sintomática, el riesgo de ictus ipsilateral a los 90 días aumenta hasta 20,1%, lo que subraya la importancia de una evaluación y tratamiento rápidos 2
Evaluación diagnóstica
- La evaluación inicial debe realizarse dentro de las 24-48 horas e incluir neuroimagen, ECG y ultrasonido carotídeo 4
- Las técnicas de imagen modernas, como TC o RM, son fundamentales para diferenciar AIT de ictus al identificar pacientes con infarto a pesar de síntomas transitorios 2
- La evaluación vascular debe incluir estudios de las arterias cervicales, ya que el grado de estenosis se correlaciona con el riesgo de ictus 2, 4
- El ECG es un componente necesario para identificar posibles fuentes cardioembólicas 4
Estratificación del riesgo
- La puntuación ABCD² (edad, presión arterial, presentación clínica, diabetes mellitus, duración de síntomas) ayuda a evaluar el riesgo inmediato de recurrencia de isquemia e ictus 3
- Los pacientes con puntuaciones ABCD² más altas deben ser tratados como pacientes hospitalizados, mientras que aquellos con puntuaciones más bajas tienen menor riesgo de ictus futuro y pueden ser tratados ambulatoriamente 3
Tratamiento y prevención secundaria
- La hospitalización se recomienda para pacientes con su primer AIT dentro de las últimas 24-48 horas, especialmente en casos de AITs en crescendo, duración de síntomas mayor a 1 hora, estenosis carotídea sintomática mayor al 50%, fuente cardíaca conocida de émbolos o estado de hipercoagulabilidad 4
- Si se identifica estenosis carotídea significativa, debe considerarse la revascularización carotídea temprana, ya que el beneficio de la endarterectomía carotídea disminuye considerablemente después de 2 semanas del inicio de los síntomas 1, 4
- El tratamiento debe abordar la modificación de factores de riesgo, incluyendo control de presión arterial, manejo de diabetes, cese del tabaquismo y manejo de lípidos 4, 5
Factores de riesgo
- Los factores de riesgo para AIT incluyen antecedentes familiares de ictus o AIT, edad superior a 55 años, mayor riesgo en hombres que en mujeres, hipertensión arterial, diabetes mellitus y tabaquismo 5
- La genética, la raza y el desequilibrio en el perfil lipídico son otros factores de riesgo de AIT 5
Pronóstico
- Un tercio de las personas con AIT pueden tener posteriormente AIT recurrentes y otro tercio pueden tener un ictus debido a la pérdida permanente de células nerviosas 5
- Tener un AIT es un factor de riesgo para eventualmente sufrir un ictus, por lo que la educación del paciente y la modificación del estilo de vida son pasos iniciales para minimizar su prevalencia 5