Tratamiento del Genu Recurvatum
El tratamiento óptimo para el genu recurvatum debe incluir una combinación de terapia conservadora para casos leves a moderados y tratamiento quirúrgico para casos severos o refractarios, con la osteotomía tibial proximal de apertura anterior siendo la técnica quirúrgica más efectiva para corregir la deformidad.
Evaluación y Diagnóstico
- La evaluación debe incluir la medición del grado de hiperextensión de la rodilla (genu recurvatum se define como extensión mayor a 5 grados) 1
- Es fundamental determinar la etiología del genu recurvatum, que puede incluir trauma fisario (a menudo no reconocido), lesión iatrogénica, infección, tumor, síndrome de Osgood-Schlatter, displasia esquelética y laxitud ligamentosa 2
- La evaluación radiográfica debe incluir la medición del eje mecánico y la pendiente tibial posterior 3
Tratamiento Conservador
Para casos leves a moderados, se recomienda iniciar con tratamiento conservador que incluya:
- Ejercicios de fortalecimiento para músculos cuádriceps para mejorar la alineación y función de la rodilla 4
- Entrenamiento propioceptivo para mejorar el control de la extensión terminal de la rodilla 1
- Ortesis personalizadas para mejorar la alineación distal en pies y tobillos 4
- Vendaje o rodilleras para facilitar el control inicial de la rodilla 1
La combinación de una rodillera sueca (Swedish knee-cage) con una órtesis de tobillo-pie ha demostrado mejorar significativamente el control de la rodilla durante la marcha en pacientes con genu recurvatum 5
Tratamiento Quirúrgico
Se debe considerar la intervención quirúrgica cuando:
La osteotomía tibial proximal de apertura anterior es el tratamiento quirúrgico más efectivo para el genu recurvatum sintomático, con tasas de éxito del 70-89.5% según estudios recientes 3
Opciones quirúrgicas según la severidad y características del caso:
- Epifisiodesis para prevenir deformidad progresiva en pacientes en crecimiento 2
- Técnicas de crecimiento guiado, que deben realizarse al menos 2-3 años antes de la madurez esquelética (14 años en niñas, 16 años en niños) 6, 4
- Osteotomía tibial proximal de apertura anterior para deformidades de menor magnitud 2, 3
- Corrección gradual con fijación externa circular (técnica de Ilizarov) para deformidades mayores a 25º o cuando existe acortamiento de la extremidad y/o deformidad multiplanar 2, 3
La osteotomía de cierre en cuña/desplazamiento anterior también ha mostrado buenos resultados con ventajas como curación rápida, buena corrección de la deformidad y menos complicaciones 7
Seguimiento Postquirúrgico
- Se recomienda realizar evaluaciones clínicas y funcionales regulares después de la cirugía 6
- La evaluación radiográfica debe realizarse a los 12 meses después de la cirugía, o antes si la deformidad empeora 6
- Las evaluaciones deben continuar intermitentemente hasta la madurez esquelética 6
- La evaluación funcional debe realizarse utilizando herramientas estandarizadas como el Instrumento de Recolección de Datos Pediátricos (PODCI) 6
Resultados Esperados
Después del manejo quirúrgico exitoso, los pacientes pueden esperar:
- Corrección de la hiperextensión de la rodilla
- Restauración de la pendiente tibial posterior
- Restablecimiento del eje mecánico
- Mejora en las puntuaciones de resultados subjetivos 3
Estos cambios restablecen la carga fisiológica de la rodilla, mejorando la función y reduciendo el dolor 2, 3