Tratamiento de Infección de Pierna Resistente a Cefalosporinas de Tercera Generación
Para una infección de pierna causada por bacterias resistentes a cefalosporinas de tercera generación, se debe utilizar un carbapenémico (imipenem o meropenem) si la infección es grave, o piperacilina-tazobactam, amoxicilina-clavulanato o quinolonas si la infección no es grave.
Enfoque Según Severidad de la Infección
Infecciones Graves o con Bacteriemia
Los carbapenémicos (imipenem o meropenem) son la terapia de elección con recomendación fuerte para pacientes con infección grave o bacteriemia causada por Enterobacterales resistentes a cefalosporinas de tercera generación (3GCephRE) 1.
El ertapenem puede utilizarse en lugar de imipenem o meropenem en pacientes con bacteriemia pero sin choque séptico 1.
Los carbapenémicos del grupo 2 (imipenem, meropenem) tienen actividad contra bacilos gramnegativos no fermentadores, mientras que ertapenem (grupo 1) no es activo contra P. aeruginosa ni Enterococcus 1.
Infecciones No Graves de Bajo Riesgo
Para infecciones no graves, se sugiere piperacilina-tazobactam, amoxicilina-clavulanato o quinolonas bajo consideraciones de administración responsable de antibióticos 1.
Estas opciones son condicionales y deben basarse en el patrón de susceptibilidad del aislado 1.
Para infecciones urinarias complicadas no graves, se puede considerar cotrimoxazol 1.
Consideraciones Importantes sobre Antibióticos Específicos
Antibióticos NO Recomendados
La tigeciclina NO se recomienda para infecciones por 3GCephRE con recomendación fuerte 1.
Los nuevos inhibidores de betalactamasas deben reservarse para bacterias extensamente resistentes y evitarse para 3GCephRE por razones de administración responsable 1.
Las cefalomicinas (cefoxitina, cefmetazol) y cefepime no deben utilizarse para infecciones por 3GCephRE 1.
Terapia Escalonada
- Una vez que el paciente se estabiliza después del tratamiento con carbapenémicos, es buena práctica clínica cambiar a terapia dirigida utilizando inhibidores de betalactamasas antiguos, quinolonas, cotrimoxazol u otros antibióticos según el patrón de susceptibilidad 1.
Contexto Específico para Infecciones de Piel y Tejidos Blandos
Infecciones Moderadas a Graves
Para infecciones de tejidos blandos moderadas a graves, los regímenes apropiados incluyen inhibidores de betalactamasas (piperacilina-tazobactam, ticarcilina-clavulanato) o cefalosporinas de segunda/tercera generación 1.
El meropenem ha demostrado eficacia clínica del 86-92% en infecciones complicadas de piel y tejidos blandos, con buena tolerabilidad 2.
Consideraciones sobre Patógenos Específicos
Si existe riesgo de Pseudomonas aeruginosa, se deben considerar dosis más altas de meropenem (1 g cada 8 horas) o piperacilina-tazobactam 2, 3.
Para infecciones con necrosis o formación de gas que sugieren anaerobios estrictos, se recomienda piperacilina-tazobactam o carbapenémicos que proporcionan cobertura anaeróbica 1.
Advertencias Clínicas Importantes
La elección del régimen empírico debe basarse en la condición clínica del paciente, el riesgo individual de infección por patógenos resistentes y la epidemiología local de resistencia 1.
El uso prolongado e inapropiado de antibióticos es un factor clave en el aumento de resistencia antimicrobiana, por lo que la duración típica del tratamiento debe ser de 7-10 días 1.
Las quinolonas ya no son apropiadas como tratamiento de primera línea en muchas regiones geográficas debido a la prevalencia de resistencia, pero pueden usarse en pacientes con alergia a betalactámicos 1.
Los aminoglucósidos pueden ser útiles para infecciones urinarias complicadas sin choque séptico cuando son activos in vitro, pero requieren asociación con metronidazol para cobertura anaeróbica 1.