Herramienta para el Tamizaje Inicial de Depresión
El PHQ-9 (Patient Health Questionnaire-9) es la herramienta más utilizada y recomendada globalmente para el tamizaje inicial de depresión. 1
Justificación del PHQ-9 como Herramienta de Primera Línea
El PHQ-9 es el instrumento de tamizaje de depresión más frecuentemente utilizado a nivel mundial, habiendo sido traducido a más de 70 idiomas y dialectos diferentes. 1 Esta herramienta fue diseñada específicamente para detectar la presencia y severidad de la depresión según los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM). 1
Propiedades Psicométricas Superiores
El PHQ-9 demuestra una sensibilidad del 89.5% y especificidad del 77.5% utilizando un punto de corte de 11 para detectar trastorno depresivo mayor. 2, 3
El valor predictivo negativo es excepcionalmente alto (99.4%), lo que significa que la herramienta es particularmente efectiva para descartar depresión cuando los puntajes están por debajo del umbral. 2
La sensibilidad general del PHQ-9 varía entre 0.37 y 0.98, y la especificidad entre 0.42 y 0.99 según diferentes estudios de validación. 4
Ventajas Prácticas en el Contexto Clínico
La brevedad del instrumento (9 ítems) combinada con sus propiedades psicométricas establecidas lo hace ideal para uso en atención primaria, salud mental comunitaria y otros entornos clínicos. 1
El PHQ-9 incluye los nueve criterios DSM para depresión, con cada ítem calificado de 0-3 según la frecuencia de síntomas durante las últimas dos semanas. 2, 3
Ha demostrado mejorar el reconocimiento de la depresión en la práctica clínica real. 1
Comparación con Otras Herramientas Mencionadas
Escala de Edimburgo
La Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo es específica para depresión perinatal y no es la herramienta de primera línea para tamizaje general de depresión en población adulta o adolescente.
Inventario de Beck (BDI)
Aunque el Inventario de Depresión de Beck es una herramienta válida, el PHQ-9 ha superado al Beck como el instrumento más ampliamente adoptado debido a su brevedad, facilidad de administración y validación extensa en múltiples contextos culturales y clínicos. 1
Escala de Hamilton (HAM-D)
La Escala de Hamilton es administrada por el clínico (no autoadministrada) y es más apropiada para evaluación de severidad y monitoreo de tratamiento que para tamizaje inicial, donde se prefieren instrumentos autoadministrados como el PHQ-9.
Protocolo de Implementación Recomendado
Enfoque de Dos Etapas (Opcional)
Se puede utilizar el PHQ-2 (las primeras dos preguntas del PHQ-9) como tamizaje inicial con punto de corte de 3, que tiene sensibilidad del 73.7% y especificidad del 75.2%. 2
Si el PHQ-2 es positivo, se administra el PHQ-9 completo. 1
Advertencia importante: Este enfoque de dos etapas puede perder algunos casos de ideación suicida que serían detectados por el PHQ-9 completo. 2
Puntos de Corte y Manejo Según Severidad
PHQ-9 de 1-7 (ninguno/leve): Educación sobre depresión, evaluación de habilidades de afrontamiento, considerar reevaluación en visitas futuras. 2
PHQ-9 de 8-14 (moderado): Evaluar historia pertinente y factores de riesgo, considerar referencia a psicología/psiquiatría, ofrecer opciones de intervención de baja intensidad. 2
PHQ-9 de 15-27 (moderado-severo/severo): Referencia inmediata a psicología y/o psiquiatría, evaluar riesgo de daño a sí mismo o a otros, evaluar causas médicas o inducidas por sustancias. 2, 5
Consideraciones Especiales
Edad de Inicio del Tamizaje
El tamizaje universal debe iniciarse a los 12 años de edad y continuar hasta los 18 años, según las recomendaciones del USPSTF y la Academia Americana de Pediatría. 2
Para adolescentes, puede ser más apropiado el PHQ-9 Modificado para Adolescentes. 2
Ítem Crítico de Seguridad
- Prestar atención particular al ítem 9 del PHQ-9, que evalúa pensamientos de autolesión, y se requiere referencia inmediata para pacientes con planes específicos o intención de autolesión. 2, 5
Advertencias Críticas para la Implementación
No realizar tamizaje sin tener un protocolo claro para manejar los resultados positivos, ya que el tamizaje solo sin intervención no mejora los resultados. 1, 2
El tamizaje debe combinarse con tratamiento de alta calidad basado en evidencia para ser efectivo en mejorar resultados clínicos. 1
Se requiere implementación sistemática con protocolos claros y responsabilidades designadas entre el equipo clínico. 2