Cuándo usar la cavografía
La cavografía debe utilizarse cuando los métodos no invasivos (ecografía Doppler, TC o RM) no son diagnósticos o cuando se planifica una intervención terapéutica invasiva en la vena cava inferior.
Indicaciones principales para cavografía
Cuando la imagen no invasiva es inadecuada o no diagnóstica
La cavografía sigue siendo el estándar de oro cuando se planifica terapia invasiva, especialmente antes de procedimientos como trombectomía farmacomecánica o colocación de filtros en la vena cava inferior 1, 2.
Cuando la ecografía Doppler, TC o RM no establecen el diagnóstico de manera definitiva, particularmente en pacientes con cirrosis donde la apariencia de las venas hepáticas puede ser anormal pero no diagnóstica 1.
En casos de trombosis incompleta de la vena cava inferior, donde los signos clínicos, la ecografía Doppler y la pletismografía de oclusión venosa no son relevantes, se requiere cavografía para diagnóstico confiable 2.
Durante procedimientos de colocación de filtros en VCI
La venografía se realiza típicamente en el momento de la colocación del filtro en VCI para evaluar el diámetro de la cava, localización de las venas renales, presencia de trombos y anomalías venosas 1, 3.
También se realiza venografía durante la recuperación del filtro, tanto para evaluar trombos asociados al filtro antes de la extracción como para evaluar lesión de la cava después de la extracción 1.
Si el paciente experimenta un procedimiento de extracción particularmente prolongado o difícil, o reporta dolor significativo durante el procedimiento, la venografía está fuertemente recomendada después de la extracción 1.
Alternativa con CO₂ en pacientes de alto riesgo
La cavografía con CO₂ es segura y adecuada para identificar los parámetros necesarios para el despliegue de filtros, siendo especialmente valiosa en pacientes con historia de reacción al contraste yodado o insuficiencia renal 3.
En un estudio prospectivo de 119 pacientes, la cavografía con CO₂ fue juzgada adecuada en 97.5% de los casos, identificando todas las anomalías venosas y 78.6% de los casos de trombosis 3.
Cuándo NO es necesaria la cavografía
Cuando la imagen no invasiva es diagnóstica
La ecografía Doppler por un examinador experimentado, consciente de la sospecha diagnóstica, es el medio diagnóstico más efectivo y confiable como primera línea 1.
La RM o TC con contraste deben considerarse como estudios confirmatorios o como alternativa si no hay disponibilidad de un examinador experimentado en ecografía Doppler 1, 4.
La TC con venografía puede ser superior al ultrasonido en detectar trombos en venas pélvicas grandes y en la vena cava inferior 1.
Antes de la extracción de filtros en VCI
Pacientes con TEV que están en anticoagulación adecuada, en condición estable, y sin síntomas nuevos, recurrentes o progresivos de TEV, probablemente no requieren imagen de las extremidades antes de la extracción del filtro 1.
La imagen de la VCI puede realizarse con TC venografía, RM venografía o ultrasonido antes de la extracción del filtro, pero en la mayoría de los centros, la imagen de la VCI usualmente se realiza con venografía en el momento del procedimiento de extracción 1.
Consideraciones especiales
Toxicidad renal del contraste
- Al decidir realizar un procedimiento diagnóstico invasivo, debe considerarse la potencial toxicidad renal de los agentes de contraste yodados y la posible necesidad de anticoagulación rápida y/o trombólisis farmacológica después del procedimiento invasivo 1.
Evaluación de causas locales
La cavografía es útil para identificar causas locales de obstrucción como compresión por tumores sólidos o quistes, obstrucción membranosa de la VCI (particularmente en países asiáticos), y presencia de filtros en VCI 5.
En casos de sospecha de leiomiosarcoma de VCI, la cavografía junto con TC y RM permite diferenciar entre extensión tumoral y trombosis obliterante, especialmente en casos con crecimiento predominantemente intraluminal 6.