Hiperpotasemia: La Alteración Electrolítica Principal en la Pérdida de Función Renal
La hiperpotasemia (potasio sérico >5.0-5.5 mEq/L) es la alteración electrolítica más importante asociada con la pérdida de función renal residual, representando una emergencia médica potencialmente mortal que requiere monitoreo estrecho y manejo agresivo. 1, 2
Fisiopatología y Mecanismo
La hiperpotasemia ocurre cuando la excreción renal de potasio está limitada por:
- Reducción de la tasa de filtración glomerular - el mecanismo primario en la enfermedad renal crónica 3
- Disminución del flujo tubular y entrega distal de sodio al nefrón distal 3, 4
- Expresión reducida de transportadores iónicos sensibles a aldosterona en el nefrón distal 3
La insuficiencia renal representa el factor de riesgo más importante porque los riñones son responsables de mantener la homeostasis del potasio 2, 4. A medida que la función renal se deteriora, la capacidad de excretar potasio disminuye progresivamente, resultando en hiperpotasemia sostenida 4.
Prevalencia y Factores de Riesgo
- Los trastornos electrolíticos ocurren en hasta 65% de pacientes hospitalizados con enfermedad renal crónica, especialmente en pacientes críticos 2
- Los factores de riesgo adicionales incluyen diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca, y uso de inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona 1, 3
- La hiperpotasemia se asocia con mayor riesgo de muerte, arritmias cardíacas y muerte súbita 5, 3
Otras Alteraciones Electrolíticas Importantes
Aunque la hiperpotasemia es la más crítica, otras alteraciones comunes en la pérdida de función renal incluyen:
- Hiperfosfatemia - debido a la reducción de la excreción renal de fosfato 2
- Hipocalcemia - secundaria a la hiperfosfatemia y alteraciones en el metabolismo de la vitamina D 2
- Hiponatremia - por retención de agua libre 1, 2
- Acidosis metabólica - por incapacidad de excretar ácidos 2
Monitoreo Recomendado
Los electrolitos séricos y la función renal deben monitorearse rutinariamente en todos los pacientes con insuficiencia renal. 1 La frecuencia de monitoreo debe individualizarse, pero se recomienda:
- Monitoreo más frecuente en pacientes con enfermedad renal crónica, diabetes, insuficiencia cardíaca, o historia de hiperpotasemia 1
- Monitoreo especialmente estrecho en pacientes que reciben inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona 1
- En pacientes en diálisis, verificar electrolitos 24 horas post-diálisis para evaluar anormalidades de rebote o sobrecorrección 2
Consideraciones de Manejo
El manejo inicial incluye:
- Dietas bajas en potasio y evaluación de adherencia del paciente 5
- Revisión de medicamentos - reducción de dosis o retiro temporal de fármacos que retienen potasio 5, 6
- Uso de agentes quelantes de potasio (patiromer o ciclosilicato de zirconio y sodio) tanto en episodios agudos como en hiperpotasemia crónica 1, 5
Advertencias Críticas
- La hiperpotasemia severa (>6.0 mmol/L) requiere monitoreo cardíaco continuo y tratamiento urgente con insulina/glucosa, calcio, y potencialmente diálisis 1, 2
- Evitar la corrección agresiva de anormalidades electrolíticas post-diálisis, ya que esto puede llevar a fluctuaciones peligrosas 2
- La hiperpotasemia puede ser asintomática hasta niveles peligrosamente altos, por lo que el monitoreo proactivo es esencial 6
- Los cambios electrocardiográficos (ondas T picudas, prolongación del PR, ensanchamiento del QRS) generalmente no se manifiestan hasta que los niveles de potasio exceden 6.5 mmol/L 1