El cardo mariano (milk thistle) NO está recomendado para el tratamiento de enfermedades hepáticas
La Asociación Americana para el Estudio de Enfermedades Hepáticas establece explícitamente que la evidencia clínica no respalda el uso de cardo mariano para el tratamiento de enfermedades hepáticas crónicas, y las guías más recientes de la Sociedad Europea (2024) confirman que aunque puede mejorar las enzimas hepáticas, los estudios pequeños disponibles no documentan mejoría histológica del hígado. 1, 2, 3
Por qué NO funciona según la evidencia de mayor calidad
Falta de eficacia histológica comprobada
- La guía EASL-EASD-EASO de 2024 sobre enfermedad hepática esteatósica metabólica (la más reciente y autoritativa) indica que la silimarina puede mejorar las enzimas hepáticas, pero los pocos estudios pequeños y aleatorizados disponibles no documentaron mejoría histológica del tejido hepático 1
- La Asociación Coreana para el Estudio del Hígado revisó la evidencia y encontró que aunque un estudio aislado sugirió mejoría en supervivencia con silimarina, los metaanálisis incluyendo la revisión Cochrane NO confirmaron ningún beneficio para pacientes con enfermedad hepática alcohólica 1, 3
- Es imposible hacer recomendaciones definitivas sobre su uso en población con esteatohepatitis no alcohólica (NASH) según las guías coreanas de 2013 1
Problemas de estandarización y calidad
- Las preparaciones comerciales de cardo mariano varían significativamente en contenido de silimarina sin regulación estandarizada, lo que resulta en efectos inconsistentes 2, 3
- Esta falta de estandarización hace imposible garantizar que el paciente reciba una dosis efectiva o consistente
Interacciones medicamentosas peligrosas que debe conocer
Contraindicaciones absolutas
- Está contraindicado con simeprevir y otros antivirales de acción directa para hepatitis C, ya que la coadministración puede alterar significativamente los niveles del medicamento, reduciendo potencialmente su efectividad o aumentando la toxicidad 2
- Contraindicado con medicamentos que son sustratos de enzimas CYP3A4, incluyendo anticonvulsivantes, antibióticos, antimicobacterianos, antifúngicos, dexametasona sistémica y ciertos medicamentos para VIH 2
- Requiere atención especial respecto a interacciones con ciclosporina A, metotrexato y cilostazol 2
Lo que SÍ funciona para proteger el hígado
Para enfermedad hepática alcohólica
- La abstinencia estricta de alcohol está asociada con prevención de la progresión de la enfermedad, mejoría significativa en 66% de pacientes dentro de 3 meses, y mejoría en supervivencia en todas las etapas 2, 3
- Naltrexona o acamprosato deben considerarse en combinación con consejería para disminuir la probabilidad de recaída en pacientes que logran abstinencia 2, 3
- La naltrexona controla el deseo de alcohol y reduce el riesgo de recaída, mientras que el acamprosato disminuye los síntomas de abstinencia y mantiene la abstinencia cuando se combina con consejería 2, 3
Para esteatohepatitis no alcohólica (NASH)
- Vitamina E en dosis alta (800 UI/día) puede usarse como agente terapéutico para mejorar los hallazgos histológicos en tejido hepático en pacientes con NASH confirmado por biopsia, aunque existen preocupaciones de seguridad con uso prolongado 1
- Los agonistas del receptor GLP-1 son seguros de usar en NASH (incluyendo cirrosis compensada) y deben usarse para sus indicaciones respectivas (diabetes tipo 2 y obesidad), ya que mejoran los resultados cardiometabólicos 1
Algoritmo clínico para manejo correcto de enfermedad hepática
Evaluación inicial
- Evalúe a todos los pacientes para uso de alcohol usando cuestionarios validados como AUDIT-C o AUDIT 2, 3
- Identifique el tipo específico de enfermedad hepática (alcohólica, NASH, viral, etc.)
Intervención primaria
- Recomiende abstinencia estricta como intervención primaria para enfermedad alcohólica 2, 3
- Proporcione manejo multidisciplinario con especialistas en adicciones 2, 3
- Inicie farmacoterapia con naltrexona o acamprosato combinado con consejería para pacientes con trastornos por uso de alcohol moderados a severos 2, 3
Monitoreo
- Monitoree con biomarcadores de alcohol como glucurónido de etilo urinario, sulfato de etilo o fosfatidiletanol para apoyar la recuperación 2, 3
- Continue monitoreo regular de función hepática según indicación 2
Trampas comunes que debe evitar
No permita sustitución de tratamiento basado en evidencia
- NO permita que los pacientes sustituyan el cardo mariano por tratamiento basado en evidencia 2, 3
- Los pacientes NO deben retrasar o reemplazar el tratamiento médico convencional con cardo mariano 2, 3
Si el paciente insiste en usarlo a pesar de la consejería
- Debe continuar todo el cuidado médico estándar sin retraso 2, 3
- Debe informar a todos los proveedores de salud sobre su uso 2, 3
- Debe continuar el monitoreo regular de función hepática según indicación 2, 3
- Debe entender que las mejorías en enzimas hepáticas NO se traducen en mejoría histológica o resultados clínicos 2, 3
Contexto de la evidencia preclínica
- Aunque existe evidencia preclínica fuerte para efectos hepatoprotectores y anticarcinogénicos de la silimarina en modelos animales y células, incluyendo inhibición de crecimiento de células cancerosas en próstata, piel, mama y cérvix humanos 4, esta evidencia experimental NO se ha traducido en beneficios clínicos comprobados en humanos con enfermedad hepática
- Los estudios en animales mostraron que la silimarina reduce daño hepático causado por acetaminofén, tetracloruro de carbono, radiación, sobrecarga de hierro, alcohol y otras toxinas 5, pero estos resultados NO predicen eficacia en enfermedad hepática humana crónica