Tratamiento del Síndrome de Intestino Irritable en Niños
El tratamiento del síndrome de intestino irritable (SII) en niños debe comenzar con educación al paciente y familia, seguido de modificaciones dietéticas y de estilo de vida, reservando las terapias farmacológicas para casos que no responden a medidas iniciales. 1, 2
Manejo Inicial: Educación y Reasseguramiento
Establezca un diagnóstico positivo utilizando los criterios de Roma III y explique claramente a los padres y al niño que no existe una enfermedad subyacente grave. Este reasseguramiento por sí solo puede ser efectivo en un gran número de casos. 2
Explique el SII como un trastorno de la interacción intestino-cerebro, describiendo cómo la dieta, el estrés y las respuestas emocionales afectan el eje intestino-cerebro de manera simple y comprensible para la edad del niño. 1
Escuche las preocupaciones específicas de los padres y el niño sobre sus miedos (particularmente sobre cáncer u otras enfermedades graves), ya que simplemente escuchar puede ayudar a reducir la ansiedad. 3
Intervenciones de Primera Línea
Modificaciones de Estilo de Vida
Recomiende ejercicio físico regular a todos los niños con SII, ya que mejora los síntomas globales y debe ser la base del tratamiento. 1
Identifique deficiencias alimentarias o excesos, incluyendo exceso o falta de fibra dietética, falta de ejercicio, y tiempo inadecuado para la defecación regular. 3
Intervenciones Dietéticas Específicas
Comience con fibra soluble (ispaghula/psyllium) a dosis bajas de 3-4 g/día, aumentando gradualmente hasta 25 g/día para evitar distensión y gases. La fibra soluble es efectiva para los síntomas globales y el dolor abdominal. 1
Evite la fibra insoluble (como salvado de trigo) ya que puede empeorar los síntomas, particularmente la distensión. 1
Identifique y reduzca la ingesta excesiva de carbohidratos mal absorbidos, especialmente lactosa, fructosa, sorbitol y bebidas con cafeína excesiva, ya que la intolerancia a estos es bien reconocida. 3, 1
Considere una dieta baja en FODMAPs supervisada por un dietista entrenado durante 10+ semanas (fases de restricción y reintroducción) si los síntomas persisten después de 4 semanas de consejo dietético estándar. 1, 4
No recomiende dietas de eliminación basadas en anticuerpos IgG ni dietas libres de gluten a menos que haya evidencia de enfermedad celíaca. 1
Probióticos
- Considere un ensayo de probióticos durante 12 semanas para síntomas globales y dolor abdominal, aunque no se puede recomendar una cepa específica; suspenda si no hay mejoría. 1
Tratamiento Farmacológico Según Síntomas Predominantes
Para Dolor Abdominal
Los antiespasmódicos con propiedades anticolinérgicas pueden ser efectivos para el dolor abdominal y síntomas globales, particularmente cuando los síntomas se exacerban con las comidas. Sin embargo, la sequedad bucal, alteraciones visuales y mareos son efectos secundarios comunes. 1
El aceite de menta puede ser útil como antiespasmódico alternativo con menos efectos secundarios. 1
Para Diarrea Predominante
- La loperamida puede ser efectiva para reducir la frecuencia de las deposiciones, urgencia y manchado fecal, pero debe titularse cuidadosamente para evitar efectos secundarios como dolor abdominal, distensión y estreñimiento. 1
Para Estreñimiento Predominante
Aumente la fibra dietética o utilice ispaghula/psyllium como terapia de primera línea. 1
Considere laxantes osmóticos (polietilenglicol) si la fibra soluble falla después de 4-6 semanas, titulando la dosis según los síntomas. 1
Tratamientos de Segunda Línea para Casos Refractarios
Neuromoduladores
Los antidepresivos tricíclicos (ADT) son efectivos como fármacos de segunda línea para los síntomas globales y el dolor abdominal refractario. Inicie con dosis bajas (10 mg de amitriptilina una vez al día) y aumente lentamente hasta un máximo de 30-50 mg una vez al día. 1
Explique claramente la razón del uso de ADT (modulación del dolor a través de la interacción intestino-cerebro, no para depresión) para mejorar la aceptación del tratamiento. 1
Los ADT deben continuarse durante al menos 6 meses si el paciente reporta respuesta sintomática. 1
Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) pueden ser efectivos como alternativa cuando los ADT no son tolerados. 1
Terapias Psicológicas
La terapia cognitivo-conductual específica para SII y la hipnoterapia dirigida al intestino deben considerarse cuando los síntomas persisten a pesar de los tratamientos de primera línea durante 12 meses. 1, 2
La terapia de relajación puede ayudar a aquellos cuyos síntomas parecen estar "relacionados con el estrés". 3
Las terapias biopsicosociales han mostrado resultados alentadores en ensayos iniciales, aunque están limitadas por disponibilidad. 2
Monitoreo y Ajuste del Tratamiento
Revise la eficacia después de 3 meses de tratamiento y suspenda si no hay respuesta. 1
Reconozca que la resolución completa de los síntomas a menudo no es alcanzable; maneje las expectativas explicando que el objetivo del tratamiento es el alivio de los síntomas y la mejora de la calidad de vida, no la curación. 1
Utilice un diario de síntomas para ayudar a identificar posibles desencadenantes y guiar las opciones de tratamiento. 1
Errores Críticos a Evitar
Evite investigaciones exhaustivas una vez establecido el diagnóstico de SII, ya que esto socava la confianza del paciente en el diagnóstico. 1
No utilice opiáceos para el manejo del dolor abdominal crónico debido a los riesgos de dependencia y complicaciones. 1
Reconozca la respuesta placebo sustancial (50%) que da una falsa impresión de la eficacia de cualquier tratamiento inicialmente, aunque esto disminuye en los meses siguientes. 3
Identifique trastornos psicológicos mediante una historia cuidadosa de características psicológicas, incluyendo trastornos del estado de ánimo y del sueño, y cualquier asociación de pensamientos o sentimientos con los síntomas. 3